Imputan a trans que asfixió a su bebé de 36 semanas en baño de juzgado penal

Ignacio, que además posee antecedentes, enfrenta investigaciones por atracos y rapiñas cometidas en el Centro de Montevideo.

Juzgado penal, Poder Judicial
Juzgado penal, Poder Judicial.
Foto: Archivo/El País

Ignacio es bachiller. Salió de Carmelo, Colonia, con la idea de transformar su cuerpo y su vida. Al pasar raya a los 34 años, su situación es dramática. En Montevideo lo sacudió una vida de privaciones, la falta de un techo fijo, la calle, las adicciones y el delito.

Como tantas personas en situación de calle, Ignacio empezó con pequeños robos para sustentar su consumo problemático de drogas. Luego incursionó en rapiñas. Por eso fue detenido el domingo 9 por un atraco. Otros cuatro individuos, amigos de Ignacio, también fueron capturados por investigadores de la Zona 1 (Centro, Cordón y barrios aledaños).

Ignacio fue trasladado al Juzgado Penal ubicado en Juan Carlos Gómez y Reconquista. Estaba a disposición de la Fiscalía de 12° Turno, cuya titular es la fiscal Sabrina Flores.

Lo que ocurrió después parece sacado de un guión de una película. A las 17:20 horas de ese domingo, Ignacio se encontraba en el carcelaje del Juzgado. Pidió para ir al baño alegando que tenía un fuerte dolor abdominal. Lo custodió una agente.

El detenido regresó al carcelaje. Un rato más tarde, Ignacio volvió a solicitar ir al baño. La policía, que se quedó afuera, escuchó gritos de dolor. “¿Qué ocurre?”, preguntó la agente.

Ignacio respondió que sufría problemas estomacales. Al rato salió y le dijo a la custodia que se había desgarrado y, por eso, había sangre en el piso del baño.

Las funcionarias actuarias del Juzgado llamaron a una emergencia médica. Sin embargo, el trans se negó a ser revisado. En ese momento, el médico le preguntó a Ignacio si cursaba un embarazo. Él respondió en forma negativa. Sin embargo, el profesional observó manchas de sangre en la zona de la pelvis del detenido.

Luego pidió a los funcionarios judiciales y a la Policía que revisaran el baño. Dentro de una tacho de basura, los guardias encontraron un bebé fallecido, cuyo cuerpo pesó 2.150 gramos. El bebé, de sexo masculino, tenía una media en la cabeza.

A partir de ahí la vida de Ignacio otra vez tuvo un giro insospechado. Además de una investigación por rapiñas, Ignacio enfrentaba ahora una indagatoria por homicidio.

Tras la revisión médica, Ignacio fue internado en el Hospital Pereira Rossell para una cirugía en el útero. Allí transmitió a una asistente social que el embarazo fue producto de una violación sufrida en la calle. También relató que dormía en lugares públicos del Centro de Montevideo junto con cuatro amigos, entre ellos otra persona trans. Dijo, además, que se había colocado una faja para que nadie se diera cuenta de su gravidez.

A la funcionaria del hospital, Ignacio le expresó que el hecho de haberse fajado y su consumo endémico de drogas podrían haber generado complicaciones al bebé. “Yo quería esconder el embarazo”, dijo.

En el hospital, Ignacio recibió curaciones y la visita de investigadores de Zona 1. Aunque se negó a brindar declaraciones sobre lo sucedido en el baño del Juzgado Penal. El miércoles 12, Ignacio recibió la visita de un médico forense que lo iba a analizar. Ignacio ni siquiera le dejó ponerse los guantes. Se negó a la revisión preguntando: “¿Dónde está mi abogado?”.

A las 8:00 horas del miércoles 12, Ignacio fue dado de alta y detenido por efectivos de la Seccional 9ª por orden de la fiscal subrogante de Homicidios, Mirta Morales. Horas más tarde, el joven enfrentó una audiencia de imputación de homicidio en el mismo juzgado donde días antes había expulsado a su bebé.

Audiencia

Ante el juez Matías Porciúncula, las fiscales de Homicidios, Mirta Morales y Natalia Pereira, relataron que la pericia forense determinó que el bebé nació vivo e incluso llegó a respirar. “La forense estableció que la respiración fuera del útero se considera una prueba de vida”, dijo la fiscal Pereira.

La médica también informó a Fiscalía que el bebé fallecido tenía 36 semanas. Según la fiscal Pereira, la forense determinó que la muerte del bebé fue violenta. Por ello, la Fiscalía pidió la formalización de la investigación por un delito de homicidio especialmente agravado.

El defensor de oficio, Diego Moreira, no se opuso a la medida y el juez Porciúncula hizo lugar al pedido fiscal.

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El joven será alojado en cárcel de mujeres

Ignacio será alojado en una habitación con seguridad en la cárcel de mujeres ubicada en Montevideo. Según el Ministerio del Interior, desde 2017 toda persona trans que ingresa al sistema penitenciario es consultada, a través de una entrevista con el Departamento de Género y Diversidad del INR, sobre dónde prefiere ser recluida. Puede optar por sectores femeninos en unidades mixtas, sectores trans dentro de unidades masculinas o femeninas o unidades femeninas.

“Finalmente se evalúan otros aspectos criminológicos para determinar el lugar de alojamiento adecuado en consonancia con la voluntad expresada. La resolución final sobre el alojamiento es resorte de la Junta Nacional de Traslados del Instituto Nacional de Rehabilitación”, dijo la comunicación oficial.

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