Este miércoles, el caso de Conexión Ganadera tuvo avances en la Justicia concursal y en la penal. En la primera, se homologó el acuerdo que permitirá a los damnificados cobrar parte de sus créditos a la brevedad. Para que eso ocurriera precisaban que el 85% de los acreedores lo suscribiera. Así ocurrió y fue validado por la Justicia. En la segunda, la jueza Diovanet Olivera sumó tres delitos de apropiación indebida al titular de Pasfer, empresa "tomadora" de ganado, y fijó —a pedido de la Fiscalía— la fecha en la que este empresario saldrá de la cárcel.
El acuerdo buscaba, además de que los acreedores cobren más rápido y sin necesidad de pasar por un litigio judicial, que quede saldada una pregunta: ¿el ganado que se encontró es de algunos inversores o es de todos? En Conexión Ganadera había diferentes tipos de contratos. En algunos de ellos, el inversor tenía ganado a su nombre y en otros no. Al haberse hallado mucho menos ganado que el declarado, ¿cómo se repartiría lo que se encontró?
El acuerdo que suscribió la amplia mayoría de los inversores fue gestado en reuniones entre el síndico, la Liga de Defensa Comercial y abogados de ahorristas. El gerente de Servicios Jurídicos de Lideco, Fernando Cabrera, explicó semanas atrás que se buscó la forma más equitativa de repartir los US$ 35 millones que se consiguieron a partir de la venta del ganado disponible.
Con este acuerdo, detalló entonces Cabrera, quienes no tenían ganado a su nombre cobrarán 5% del valor de su crédito (es decir, de lo que invirtieron). Quienes tenían ganado propio, cobrarán 33% del valor promedio del ganado efectivamente hallado por el síndico. Por el ganado que no existía, cobrarán 5% como el resto de los inversores. Por ejemplo: si según el contrato un particular era dueño de 100 vacas pero solo había 20, cobrará el 33% del valor de venta de esas 20. A su vez, se cuantificará el valor del crédito de las 80 restantes y de eso cobrará el 5%.
Más allá del eventual acuerdo por el dinero de la venta del ganado, los inversores podrán seguir el proceso judicial para cobrar —en el orden que está establecido en la ley— el dinero que resulte de la venta de otros activos, como lo es maquinaria, etcétera.
Por otra parte, en materia penal, el fiscal de Lavado de Activos Enrique Rodríguez pidió —y consiguió— la imputación de Maximiliano Rodríguez, titular de Pasfer, por tres nuevos delitos de apropiación indebida. Pasfer era una de las empresas "tomadoras" de ganado, es decir, que se comprometían a tener y cuidar al ganado de los ahorristas en sus campos. En marzo, ya había sido imputado por este tipo de delitos y por falsificación ideológica puesto que, para la Fiscalía, él debía custodiar animales de los ahorristas de Conexión Ganadera y estos nunca aparecieron. Pese a que no existían en sus campos, él declaró ante el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca que sí estaban en su posesión.
En esta nueva audiencia, que presenció El País, el fiscal Rodríguez detalló que el imputado tuvo deudas con BBVA, Scotiabank y Brou por una suma que, en total, ascendía a aproximadamente 3.500.000 dólares. Él puso en garantía ganado a través de fideicomisos. En total, unos 7.379 animales. Sin embargo, cuando las autoridades hicieron la inspección en sus campos, se constató que había muchos menos de los declarados: unos 70 eran parte del fideicomiso.
En ese sentido, el fiscal Rodríguez recordó que en su declaración en Fiscalía, Maximiliano Rodríguez afirmó que él hacía sus declaraciones juradas "a ojo". Más adelante, Fiscalía dio detalles de cómo estaba compuesta cada una de las deudas. En el caso de BBVA, el adeudo era de 755.481 dólares y estaba compuesto por un préstamo y tres cheques descontados. En Scotiabank, la cifra asendía a 903.908 dólares y estaba conformado por dos vales. En el caso del BROU, la deuda era de 1.898.043 y constaba de tres préstamos. En esta última, la garantía no era únicamente el ganado. También había fianzas solidarias y la hipoteca de un inmueble. Este inmueble, dijo el fiscal, fue puesto en garantía por Alejandro Lembo.
Rodríguez participó tiempo atrás en sociedades vinculadas a la representación de jugadores de fútbol, en las que —aseguró el propio imputado en declaraciones en Fiscalía de las que dio cuenta El Observador— era socio del exfutbolista Lembo. En esa oportunidad, expresó: "Es mi socio en materia de fútbol y en un momento él puso la casa en garantía en Pasfer por un crédito. Es una de las cosas que hoy tengo una complicación porque es mi hermano la vida".
En agosto saldrá de la cárcel
Cuando fue imputado por los primeros delitos en el mes de marzo, Rodríguez fue enviado a prisión preventiva por 90 días, que están próximos a vencerse. En esta instancia, el fiscal optó por pedir que se prorrogara la prisión preventiva hasta el 1 de agosto y luego pase a cumplir un arresto domiciliario nocturno. La jueza Olivera le pidió al fiscal que explique el motivo de la petición, puesto que cuando una persona no está condenada solo puede ser restringida en sus libertades si esta supone riesgos, ya sea para la investigación o para otras personas. ¿Qué riesgo existe hoy que dejará de existir el 1 de agosto?, razonó la jueza.
Ante esa situación, el fiscal explicó que con la prisión preventiva hasta esa fecha se buscan proteger declaraciones que se deben tomar antes de ese día y, a su vez, flexibilizar la medida le permitirá al imputado trabajar, lo que puede eventualmente ayudar a resarcir a las víctimas del caso.
La defensa de Rodríguez
El imputado fue defendido en la audiencia anterior por los hermanos Balbi —Carlos y Alejandro—, pero este miércoles sumó a su defensa al abogado Rodrigo Rey, quien estuvo presente en nombre de los tres. Si bien no se opuso a la solicitud de imputación, indicó que hay discusiones doctrinarias profundas que deben darse en un eventual juicio. En ese sentido, destacó que "hay una prohibición constitucional" que impide que alguien vaya a la cárcel por tener una deuda y valoró la "creatividad y elocuencia" de la Fiscalía al imputar el delito de apropiación indebida.