"Comando Barneix": declararon inimputable al acusado y archivaron causa por transfemicidios por falta de pruebas

El grupo que amenazó a 13 personalidades vinculadas a los derechos humanos era en realidad una sola persona, sobre la que se abrieron tres investigaciones: dos terminaron en condena (una como autor inimputable) y una, la más grave, se archivó por falta de pruebas.

Juzgado
Juzgado.
Foto: Archivo El País

"Comando Barneix" era la firma al final de un correo electrónico amenazante enviado en enero de 2017. El texto indicaba que corría peligro la vida de 13 personas vinculadas a causas de derechos humanos. Barneix era un apellido conocido, puesto que Pedro Barneix fue un militar que se suicidó al momento en que iba a ser detenido. Quien estaba detrás de ese supuesto comando, determinó la Justicia cuatro años después, era un hombre de 35 años, presentado por las autoridades como un estudiante avanzado de Medicina con ideas extremistas. En ese momento, en el año 2021, se lo investigó por otras dos causas. Según reconstruyó El País, su periplo con la Justicia tuvo su primer cierre en 2025, cuando fue declarado inimputable en la causa del "Comando Barneix" —y fue condenado en esa condición— y fue archivada por falta de pruebas la investigación por el delito más grave: cinco transfemicidios.

Su familia y su abogado, Diego de Pazos, siempre insistieron en que el investigado tenía "problemas mentales": síndrome de Ásperger; además, varios psiquiatras detectaron en él rasgos "esquizoides". De las tres investigaciones en su contra, fue condenado por dos (en una de ellas como autor inimputable). De Pazos dijo a El País que buscará la anulación de la sentencia en la que no fue considerado inimputable, por entender que en ese momento ya lo era y no fue correctamente detectado.

El hombre pasó a ser investigado formalmente por el Estado en setiembre de 2021, cuando fue allanado su domicilio y se le hallaron más de un millón de archivos. Aunque buscaban información del "Comando Barneix" —que firmó la amenaza a, entre otras personas, el actual prosecretario de Presidencia Jorge Díaz, y los abogados Óscar López Goldaracena y Pablo Chargoñia—, encontraron también imágenes de pornografía infantil.

Fue imputado por ese delito sexual a pedido de la fiscal Sylvia Lovesio, quien expresó en la audiencia, según recogió en ese momento La Diaria, que de los blogs en los que escribía el investigado se decía "autor de los homicidios a cinco personas trans ocurridos en nuestro país". En el año 2012, murieron asesinadas cinco mujeres trans trabajadoras sexuales en circunstancias similares y sus casos nunca fueron aclarados.

En ese momento, la Justicia decidió desarchivar la causa e investigar a este hombre por los crímenes. Tras cuatro años y muchísimas medidas, la jueza Isaura Tórtora lo volvió a archivar por falta de evidencias. El abogado De Pazos lamentó todo lo que tuvo que transcurrir para que se llegara a este resultado. Indicó, en diálogo con El País, que se le pidió una muestra de ADN, una pericia caligráfica y pruebas físicamente invasivas. "Fue todo demasiado extendido", criticó, refiriéndose a que se lo investigó por cuatro años.

El abogado aseguró que nunca se demostró que ese blog fuera de autoría de su cliente y que, además, la autopsia histórica mostraba una serie de características que debería tener el asesino: zurdo, una altura de 1,80, por ejemplo. Nada de eso —sostuvo— coincidía con su representado.

Fuentes judiciales dijeron a El País que la investigación se condujo responsablemente y se agotaron todos los recursos para obtener evidencias de quién era el culpable, sin éxito.

"Rasgos esquizoides"

De Pazos recordó que tanto él como su familia habían alertado varias veces que el hombre tenía "problemas mentales". Inicialmente una psiquiatra del Hospital Vilardebó aseguró que no tenía "elementos de agudeza" que demostraran problemas de salud mental. Tras eso, estuvo seis meses en prisión preventiva en el marco de la causa que lo investigaba por posesión de pornografía infantil.

En esa causa, pasó a cumplir arresto domiciliario cuando la defensa presentó un recurso denunciando las condiciones de reclusión. Pasó a un régimen de libertad a prueba. Luego fue condenado por acuerdo abreviado, que solo puede realizarse con personas imputables puesto que es necesario que estas admitan su responsabilidad.

La decisión de considerarlo imputable cambió en la indagatoria por las amenazas del "Comando Barneix". En ese expediente, peritos del Instituto Técnico Forense indicaron que padecía de una "patología alienante que altera la forma de ser y estar en el mundo" y que ese proceso comenzó en la adolescencia o juventud temprana. Lo mismo habían determinado un perito privado y la psiquiatra tratante del investigado. Por esto, el abogado dijo a El País que interpondrá un recurso ante la Suprema Corte de Justicia para buscar la anulación de la sentencia.

El "Comando Barneix" y las pruebas en su contra

El mensaje del "comando", que amenazaba de muerte a 13 personas, fue enviado al entonces comandante en jefe del Ejército, Guido Manini Ríos —hoy líder de Cabildo Abierto—, al diario La República, al entonces fiscal de Corte y hoy prosecretario de la Presidencia, Jorge Díaz, y a correos electrónicos viejos de los abogados Pablo Chargoñia y Juan Errandonea. Mencionaba también a otras personas como Óscar López Goldaracena y Belela Herrera.

La misiva decía que “el suicidio del general Pedro Barneix no quedará impune, no se aceptará ningún suicidio más por injustos procesamientos. Por cada suicidio de ahora en más, mataremos a tres elegidos azarosamente de la siguiente lista”. La aparición de ese supuesto comando conmocionó al sistema político y a la opinión pública.

Las pruebas presentadas ante la Justicia indicaban que el supuesto condenado creaba blogs de internet utilizando herramientas de la deep web para permanecer ilocablizable. A su vez, construía "micronaciones", entre ellas "Celtic", un mundo ficticio en el que había duques, entre ellos, Barneix.

En los blogs había publicaciones "a favor de diferentes dictaduras ocurridas en el mundo, especialmente la ocurrida en Uruguay, ademas de amenazas de atentados u mención a jueces, fiscales, periodistas", consigna la sentencia.

Aunque los mails son irrastreables por la tecnología utilizada, se concluyó que el acusado era culpable puesto que su blog tenía un contenido muy similar al que se utilizaba en las amenazas. Además, un policía declaró en juicio que en esos blogs, el acusado —intercambiando con otra persona— saludó la operativa del "Comando Barneix". A su vez, existían "claras coincidencias de redacción, puntuación, estilo y uso de signos de exclamación" entre el blog y los textos de las amenazas.

Así, el acusado fue condenado como autor inimputable del delito. De Pazos aseguró que su cliente es inocente y apeló el fallo de condena esperando que el Tribunal de Apelaciones le dé la razón. Surge de la sentencia que durante el juicio argumentó que había prueba que indicaba que las amenazas provenían de otros países.

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