FUE A PRISIÓN PREVENTIVA POR 180 DÍAS

Casero dijo que Cristina Jones se cayó del balcón mientras estaban bailando en la casa

Alejandro Rodríguez había sido indagado, además, por dos homicidios y lesiones personales.

La hija de Cristina Jones contó ayer a El País las peripecias que sufrió la familia desde la desaparición de su madre hace 14 meses. Foto: Francisco Flores
Foto: Francisco Flores

Cuando se cumplió un año de la desaparición de Cristina Jones, Alejandro Rodríguez, parado en el frente de la casa de Punta del Diablo donde vivía la mujer, miró a la cámara y dijo: “Cristina, Panda te está esperando. Venite que está todo bien con nosotros”. Panda era el perro de la mujer. Ante los hijos de Jones se presentó como el casero. Dijo que su madre lo había contratado para ayudarla con su casa en Punta del Diablo. Pero Rodríguez pasó de ser el casero a convertirse en el principal sospechoso de su desaparición. En esta madrugada el hombre fue imputado como presunto autor de un delito de homicidio especialmente agravado a 180 días de prisión preventiva. 

Durante la audiencia la fiscal de Chuy Sandra Fleitas, a cargo del caso, solicitó dicha medida cautelar y la jueza María José Camacho accedió al pedido. 

Rodriguez relató ante Fleitas su versión de lo que ocurrió la noche del 15 de junio, un día antes de que trascendiera su desaparición. El casero dijo que esa noche llegó a la casa de Jones y que ahí habían comenzado a beber. Indicó que la mujer estaba "sobremedicada" y que en determinado momento se pusieron a bailar en el balcón. Luego Jones, dijo, hizo una "media vuelta" , se apoyó en la baranda de madera que se aflojó y cedió y tras caer se pegó contra una maceta que estaba abajo.  

Enseguida, dijo, él bajó por la rampa, que da hacia el costado de la casa, y luego subió a Cristina hasta el dormitorio. Ahí vio que tenía un golpe en la cabeza y que estaba sangrando. Dijo que en ese momento le preguntó a Cristina si pedía una ambulancia, y agregó que ella no respondió y que empezó a tener convulsiones. Fue ahí, relató, que se dio cuenta que Jones estaba sin vida. Luego confesó que la envolvió con una sábana, la ató con unos cables y la enterró en el pozo donde fue hallado el cuerpo. 

Fleitas, sin embargo, dijo que en esas declaraciones surgieron inconsistencias ya que, según las pericias realizadas al cuerpo, el fallecimiento fue por asfixia por estrangulamiento y no a raíz de un golpe. 

Murió ahorcada con un cable

 La fiscal de Chuy, Sandra Fleitas, indicó que el cuerpo hallado en la casa correspondería, según se desprende del trabajo realizado por la médica forense y sumado al testimonio de su hija Carola Ravecca, a la descripción física de Jones.

Fleitas señaló que de las pericias realizadas surge que el cuerpo encontrado es de una mujer de 79 años, de raza blanca y de cabello castaño claro. Además se observó que tenía un tatuaje en el hombro izquierdo de colores verde, amarillo y rojo. La causa de muerte, según las pericias, fue por estrangulación con un cable. Aún restan los resultados de la prueba de ADN para confirmarlo.

Los hijos de Jones siempre tuvieron sospechas de Rodríguez, ya que consideraban raro que su madre hubiera contratado a alguien para que viviera en su casa.

“Cuando le pregunté por qué él nunca avisó que mamá hacía días que no estaba en la casa, se retobó”, contó a El País Carola Ravecca sobre su primer encuentro con Rodríguez.

“Nos pareció muy raro, mi madre jamás dejaría un casero”, había dicho a El País Francisco Ravecca. “El casero primero decía que la había llevado a Paysandú en un auto alquilado, no se acordaba de la marca del auto, ni del color, ni dónde lo había alquilado. Después cambió la versión y dijo que la había llevado a la parada del ómnibus para que se tomara el ómnibus a Punta del Este”, recordó. Además contó que cuando fue a hacer la denuncia a la comisaría de Punta del Diablo estaba el casero, que había sido citado como testigo.

“Yo le dije al policía si podíamos ir a la casa de mi madre con él (por el casero). Cuando llegamos él estaba muy nervioso y ahí fue cuando se empezó a contradecir”, indicó.

Homicidios y lesiones. 

Esta no fue la primera vez que Rodríguez fue indagado por la Justicia.
Según supo El País, en base a fuentes consultadas, el ahora imputado pasó varias veces por los juzgados por diferentes causas, a pesar de que no cuenta con antecedentes penales.

Una de ellas fue en 2015 cuando fue citado a declarar por el crimen de la joven argentina Lola Chomnalez. En 2016 fue indagado por otro homicidio y en el 2007 por lesiones personales. Además el hombre declaró por desacato, un problema vecinal, receptación y dos veces por hurto.

En la mañana de ayer efectivos del Servicio de Parques del Ejército realizaban sus tareas habituales en la Playa La Moza (Santa Teresa) y notaron que había un hombre con las mismas características que Rodríguez, por el cual pesaba una orden de captura.

Al verlo intentaron hablarle, pero comenzó a correr. Los efectivos comenzaron a seguirlo y pudieron detenerlo.

El Ejército difundió luego un comunicado en el que informó que se logró la detención del hombre requerido, que se dirigía al área protegida de Cerro Verde, en Rocha. Horas más tarde el Ministerio del Interior también dio cuenta de la detención. 

Un hombre y dos mujeres a prisión
La madre del casero quedó emplazada


El primero en ser conducido a la audiencia de formalización fue un hombre que, con la cara tapada por una capucha, las manos esposadas y una tobillera electrónica en sus pies, ingresó al Juzgado de Chuy. Luego lo llevaron hasta el celdario que queda a pocos metros de la sala, donde unas cuantas horas más tarde fue imputado con 150 días de prisión. Así, uno por uno, fueron ingresando los seis detenidos al lugar. Todos conducidos en distintos momentos porque debían estar incomunicados hasta la audiencia, que comenzó a las 00:37 de ayer y se extendió durante dos horas. Ahí estaban ellos, los seis detenidos, sentados en hilera a pocos metros de los hijos de Cristina Jones, que fueron para presenciar lo que iba a suceder en la sala. La fiscal de Chuy, Sandra Fleitas, acusó a tres personas y solicitó 180 días de prisión preventiva. La jueza a cargo del caso, María José Camacho, hizo lugar a ese pedido, pero redujo la medida a 150 días de prisión. El hombre de la tobillera es amigo del casero y se lo investiga por homicidio especialmente agravado en calidad de cómplice. Otra de las que deberá cumplir la misma pena por el mismo delito, pero en calidad de coautora, es la pareja de Rodríguez. Una vecina de Jones, que en su momento alojó en su casa al casero, también irá a prisión por el mismo delito en calidad de cómplice. La madre del casero quedó emplazada y las otras dos personas detenidas fueron liberadas.

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