PABLO ROSSI
Ayer por la tarde, Bomberos continuaba su labor para extinguir el incendio del aserradero "El Puntal" de La Comercial. Se trabajó en la remoción de escombros y acciones de enfriamiento. Hay familias evacuadas y un barrio conmovido.
República y Pagola. Es la intersección de calles que estuvo en boca de los montevideanos en el día de ayer. Allí, en el corazón de La Comercial, un aserradero quedó carbonizado debido a un incendio que comenzó sobre las 20 horas del miércoles, por causas que aún son desconocidas para las autoridades que trabajan el caso.
Sobre la medianoche del miércoles, alrededor de seis camiones de Bomberos y cisternas de OSE trabajaban arduamente para contener y apagar las llamas. La Policía cortó el tránsito por la zona y personal de UTE cortó la electricidad en, por lo menos, tres manzanas. Los vecinos estuvieron en vilo, pendientes de que el fuego no se propagara a sus casas y tratando de colaborar con los comercios afectados.
Ayer por la tarde, la situación ya era otra. La calzada fue habilitada en un 50%, tan solo el destacamento de Belvedere combatía los pequeños focos ígneos que quedaban y los vecinos intentaban lentamente aflojar la tensión acumulada.
"A nosotros no nos evacuaron, pero mi casa quedó llena de humo, tengo un hijo asmático y lo tuve que medicar para poder dormir", dijo una señora a El País, mientras continuaba parada en la puerta de su casa viendo la labor de Bomberos.
Otra señora mayor afirmó que se enteró del incendio por el reflejo de las llamas en la ventana de su casa: "Las puertas crujían del calor y la humareda era insoportable", dijo.
El País dialogó con el hombre que llamó a los Bomberos. Tiene un taller de armado de karts y una mujer que pasó por la puerta del local le avisó que veía fuego en el aserradero. Así fue que llamó al 104. "Nos fuimos por voluntad propia, nadie nos evacuó. Estábamos nerviosos por la posibilidad de derrumbe de la casa lindera".
Hay cuatro familias evacuadas por orden de Bomberos. Se trata de la vivienda contigua, donde hay cuatro apartamentos. Según afirmó el subcomisario Gonzalo Maguna, "la finca corría peligro de derrumbe por el desprendimiento del revoque de la pared".
Según indicaron, un arquitecto de la Intendencia de Montevideo acudió ayer por la tarde para estudiar la situación de las paredes que están al lado del aserradero. "En principio, informaron que no había riesgo de derrumbe. De todos modos, las personas no pueden regresar a sus hogares hasta que no quede 100% apagado el incendio", dijo Maguna a El País.
Desde Bomberos indicaron que se trabajó con mangueras de 20 metros de longitud, capaces de soportar una presión de agua de entre ocho y 10 kilos. Si bien el fuego quedó controlado, el trabajo de los efectivos continuará al menos por un día más. En los momentos en que el incendio fue mayor, alrededor de 60 efectivos trabajaron en el foco.
FRUSTRACIÓN. "El Puntal" es un negocio familiar que 40 años atrás se instaló en el barrio. Es conocido en la zona y referencia de buena calidad para varios ciudadanos que lo elegían a la hora de comprar madera. Abarca un predio de aproximadamente 1.500 metros cuadrados y unas 15 personas trabajan allí. La parte de oficinas se salvó del fuego; "el resto se perdió todo", dijeron. Los dueños no saben si volverán a abrir.
Fuego en la terminal de Ancap en el Este
Por la madrugada de ayer, durante el desembarco de crudo de un petrolero, se desató un principio de incendio en la terminal de Ancap de José Ignacio (Maldonado). En medio de una tormenta eléctrica, cayó un rayo sobre el tanque número 135 y tomó fuego la junta que bloquea la tapa flotante del mismo, según explicó ayer el presidente de Ancap, Raúl Sendic. No hubo víctimas ni pérdidas materiales.
El principio de incendio fue rápidamente extinguido por el equipo de bomberos de Ancap y un equipo de la central de Maldonado. La planta funciona desde ayer con normalidad, según se informó desde Ancap.