GUSTAVO TRINIDAD
Arrancó la segunda rueda del Concurso Oficial del Teatro de Verano con las actuaciones de los humoristas "Los Jokers", la murga "Todavía no se sabe" y los parodistas "Momosapiens".
"Los Jokers" volvieron a ofrecer un buen espectáculo bajo la batuta de Walter Tuala y la puesta en escena de Luis Lage. El grupo se esfuerza en ofrecer un estilo de humor de "situación" desechando el mero rejunte de chistes. La primera humorada es de lo mejor y transcurre en un cantegril donde llega la gente del Plan de Emergencia y se encuentra con una graciosa "fauna". Otro acierto del espectáculo es la forma de integración de las coreografías con las partes actuadas que fluye con solución de continuidad.
"Todavía no se sabe" tal vez tenga el hilo conductor más sólido de todas las murgas en este 2006. Se trata de un nuevo director que asume la batuta de una orquesta que desafina y busca la armonía junto a su musa que le ofrece el camino de la utopía para encontrarla. El eje del espectáculo nunca se diluye y da paso a las distintas secuencias. La murga de "Pingüino" González tiene muy buenos textos a cargo de "Tano" Di Lorenzo y los arreglos musicales son eficaces con buen apoyo de la batería.
A tercera hora los parodistas "Momosapiens", con la dirección general de Horacio Rubino, demostraron que este año, que cumplen 15 de carnaval, han realizado un gran trabajo y tienen su punto fuerte en la parodia de Jesús de Nazaret, muy bien actuada por otra parte.
El señor "Z"en el Teatro
Cuando la murga "Colombina Che" realizaba el cuplé de "Los perros del señor Z" en determinado momento dos murguistas, que representaban a funcionarios de la DGI, bajaron a la platea. Los "funcionarios" comenzaron a pedir boletas de las carteras de las damas, que eran indefectiblemente requisadas. Fue entonces que uno de los murguistas se encontró con el titular de la DGI, el contador Eduardo Zaindensztat. En ese momento el murguista empezó a gritar: "Acá está el jefe. Vio que estamos trabajando duro jefe". Zaindensztat concurre al Teatro de Verano cada vez que su actividad se lo permite.