SAN JOSE | JOSE LUIS ALVAREZ
Los bañados del río Santa Lucía, área que San José comparte con Montevideo, en la zona cercana a la desembocadura de la referida corriente en el Plata, serán escenario de una experiencia demostrativa sobre planificación y uso público, en el marco del proyecto de fortalecimiento de capacidades para la implementación del Sistema Nacional de Areas Protegidas.
En pocos meses más se agregarían, también en el departamento maragato, las regiones de las Barrancas de San Gregorio, sobre el río de la Plata y las sierras de Mahoma, denominadas "mares de piedra", por el recordado profesor Jorge Chebataroff, quien dedicara mucho de su esfuerzo científico al estudio de esa zona, emplazada al noroeste de la ciudad de San José.
Así se supo en el curso del Taller Regional, que propiciado por la Dirección Nacional de Medio Ambiente, y con intervención de representantes de los departamentos de Canelones, Colonia, Flores, Florida, Soriano, Montevideo y San José, se desarrolló el pasado martes en el Teatro Macció de esta ciudad.
En la instancia referida se concretó la presentación del borrador del proyecto y se intercambiaron ideas sobre los espacios naturales a proteger.
Con referencia a los humedales del río Santa Lucia, se prevé una planificación, en base a la participación de los departamentos de San José, Canelones y Montevideo, aclarándose que " se procura probar una modalidad de manejo adecuada a un área que involucra a tres gobiernos municipales y una diversidad de otros actores públicos y privados, contribuyendo al fortalecimiento de sus capacidades para una gestión mixta".
La experiencia implicará la formulación de un plan de manejo de la zona, que incluye sensibilización, educación, recreación y turismo.
El control de especies exóticos de la flora y fauna, son de los temas que más preocupan a los técnicos y en el documento se hace alusión a la futura inclusión social de los jóvenes en la tarea, reconociéndose como una región con "población muy carenciada" que sería incorporada a tareas como el manejo del área.
El documento caracteriza a la zona como "humedales contiguos" a la zona más densamente poblada del país, incluyendo centros poblados, áreas industriales y campos destinados a la producción agrícola intensiva.
Ello implica amenazas sobre la biodiversidad, proveniente de la actividad humana, pero también oportunidades para su aprovechamiento en actividades de investigación, educación y recreación, por amplios sectores de la población.
En esta primera instancia las restantes experiencias se concretarán en el Valle del Lunarejo, y la Cuesta Basáltica, en el límite con Brasil, los esteros de Farrapos e islas del río Uruguay, la Laguna de Rocha y el Cerro Verde en la costa este.
Guillermo Scarlatto, coordinador del proyecto, destacó que la implementación de estos talleres permitirá la ampliación gradual de otras áreas en el marco de la Ley 17.234, que establece el Sistema Nacional de Areas Protegidas.
Precisamente en ese sentido mencionó las Barrancas de San Gregorio y las Sierras de Mahoma, en este departamento, como objetivos a mediano plazo.
Los resultados de las instancias que se vienen cumpliendo en varios puntos del país, serán elevados a una Comisión Nacional Asesora, que sesionará el mes entrante.