Los nueve mineros atrapados desde el jueves en un socavón a 250 metros tierra adentro en un túnel horizontal de una mina de cobre en el sureste de Perú, podrían salir hoy de su encierro al acortarse a tres metros la distancia que los separa de los socorristas.
"Este día será clave, están a sólo tres metros", dijo la ministra de la Mujer, Ana Jara, quien pasó la noche en el improvisado campamento de rescate montado en el exterior de la mina cuprífera Cabeza de Negro, a 1.300 m de altitud.
"En horas de la tarde o de la noche podríamos tener buenas noticias. No quisiera pecar de irresponsable porque la naturaleza tiene sus tiempos, pero estamos haciendo un trabajo muy técnico", indicó la ministra a periodistas.
Un minero socorrista de la empresa Milpo, Juan Díaz, indicó por su lado que "falta poco, estamos ya cerquita, por lo menos dos metros" para dar con los mineros atrapados.
Jara señaló que los mineros están en buen estado luego de conversar cerca de la medianoche (madrugada del martes) con uno de ellos a través de una manguera, que los conecta con el exterior.
"Conversé con el señor (Jacinto) Pariona, su estado anímico es óptimo y me dijo que están muy agradecidos por la colaboración que reciben por parte de sus hermanos mineros, así como por las diversas autoridades", señaló la ministra.
Los nueve mineros reciben alimentos líquidos por una manguera desde que quedaron bloqueados. También consejos de un sicólogo que viajó a la zona para reforzar su estado de ánimo y evitar depresiones o crisis de pánico.
César Chonate, director de Defensa Civil de Ica, precisó a la AFP "que los mineros están bien de salud, recibiendo por una manguera de plástico alimentos líquidos como bebidas rehidradantes y sopas, y oxígeno".
"Esa manguera es el cordón umbical que tienen con los scorristas, es su único medio de contacto con la vida", subrayó a la AFP el funcionario de la Defensa Civil.
Mineros, bomberos y policías se repartieron las tareas dedicadas a reforzar las estructuras del socavón con un encofrado de madera para evitar los constantes derrumbes que han retrasado el rescate desde el sábado.
Los socorristas, que superan los 40, establecieron turnos de tres horas para rotar al interior de la mina mientras cortan, cargan y colocan los pilones de madera en el socavón.
La angustia se disipó parcialmente entre los familiares, que improvisaron un campamento con olla común junto con los socorristas, para dar paso a un creciente optimismo por reencontrar en el más breve plazo a sus parientes.
La salida de los nueve mineros al exterior será por etapas y no en grupo, precisaron fuentes sanitarias, que indicaron que antes de exponerse a la luz del día pasarán un examen médico en el interior del túnel.
AFP