DANIEL HERRERA LUSSICH
Desde hace veinte días el cuadro político partidario uruguayo se ha convulsionado. El oficialismo, desde el fracaso de la anulación de la ley de Caducidad, ingresó en una vorágine de problemas y sorpresivos y bruscos virajes del presidente José Mujica. Unas veces el mandatario maneja un tono hasta de cierto humor. Y otras, reacciona bruscamente ante una simple pregunta periodística.
Luego de que se borrara de la agenda el proyecto Caducidad, lanzó la idea que tantos dolores de cabeza y popularidad le está costando: el de gravar ciertos predios rurales. El lunes en el Gabinete Productivo se aprobaría el proyecto definitivo. Dicen que el humo blanco se dirigirá a favor de Mujica. Y se comenta en los corrillos gubernamentales que la no inclusión de las modificaciones sugeridas por el vicepresidente Danilo Astori podría aparejar un alto costo político al líder de Asamblea Uruguay.
En esa cadena de polémicas iniciativas presidenciales retornaron a primer plano la explotación de la minera Aratirí y la reactivación de AFE, y lanzó la idea de impulsar referéndums consultivos para conocer la opinión de los uruguayos sobre los grandes temas nacionales. Este sistema no produce efecto legal, no implica voto obligatorio ni tiene efecto vinculante. El costo sería similar al de una elección nacional. La más cercana en el tiempo fue la elección de las autoridades del BPS, que redondeó la friolera de 65 millones de pesos.
La imagen de José Mujica ante la opinión pública bajó 9 puntos. El primer empuje fue por aquello de que "como digo una cosa, te digo la otra" cuando se votó la Caducidad, que dejó por el camino a Fernández Huidobro, la expulsión de Jorge Saravia y el silencio sobre el futuro político del diputado Víctor Semproni, que se negó a levantar la mano. Luego vino una cadena de ideas que se atropellaban unas tras otras, sin un claro final positivo.
Tal es la confusión creada por las contradicciones del gobierno, que el Directorio nacionalista, hasta ahora no muy aguerrido en sus decisiones, no acepta dialogar sobre ningún asunto del gobierno de Mujica y su elenco, si no llega por escrito y con el apoyo de todos los sectores que integran el conglomerado.
Un alto vocero frentista fue categórico: "La ley interpretativa de la Caducidad fue el gran tropiezo. Desde ese momento no hemos logrado detener esa avalancha de `sugerencias presidenciales` que solo desatan conflictos en la sociedad. Pensar que hasta hace 20 días la amplia mayoría de la población decía estar muy satisfecha con su situación económica, poniendo en un debe grande la inseguridad ciudadana y la educación. Hoy todo está confuso, sin definiciones claras y que despiertan reacciones en la sociedad y hasta en las propias tiendas oficialistas. Ya verá que pronto retornará a los estrados partidarios Tabaré Vázquez, avezado observador de los errores actuales y que seguramente buscará afirmar su futura candidatura presidencial".
BLANCOS. Los nacionalistas viven horas de cambios e incierto futuro. Luis Alberto Heber es el nuevo presidente del Directorio, en principio conductor de la fuerza que desde hace 20 años lideraba el expresidente Luis Alberto Lacalle con una personalidad que despertaba grandes amores y también grandes resistencias.
Heber, de 51 años, proyecta cambios profundos, desde la convocatoria del "Honorable" en los barrios de Montevideo y ciudades y pueblos del interior, con un mayor acercamiento hacia la gente. Marcará el rumbo con una "clara posición ante el gobierno del Frente Amplio, vamos a ser una fuerza distante".
El interrogante es si llegará Heber al ruedo de la interna para disputar la candidatura a la presidencia con Alianza Nacional u otro sector blanco. El flamante presidente nacionalista tiene experiencia y habilidad política, que le viene de "sangre", de las luchas de su padre por la diputación de Rivera y luego desde el Senado e integrando el triunvirato contra la dictadura. Los informantes sostienen que habrá más de uno para ese "trompo". La figura que más se menciona como eventual rival es la diputada Ana Lía Piñeyrúa, que contaría con el respaldo de varios "pesos pesados" del viejo Herrerismo. También se maneja el nombre de más de un intendente.
En el "run run" sobre la interna herrerista no se deja de lado al actual presidente de Diputados, Luis Alberto Lacalle Pou, de 38 años, que buscaría cumplir un período en el Senado antes de lanzarse a la cancha grande de la candidatura presidencial. Otra figura que "talla" fuerte es el diputado José Carlos Cardoso, seguro en las listas al Senado.
En el otro costado, Alianza Nacional con Jorge Larrañaga, que aparece como "el candidato" al retirarse Luis A. Lacalle, aunque en este momento tiene la virtud de lo único. En su sector lo siguen las figuras de peso, aunque ciertos dirigentes, también influyentes, miran a su conductor con un signo de interrogación. Las idas a la chacra de José Mujica, en forma inconsulta, no gustan a todos. Aparece en actitud de reserva, sin que por ello implique enojos, por lo menos en lo externo, pero sí impulsando renovación, Rodrigo Goñi (a su lado en la Convención comentaron que se sentaron Javier García y Sebastián Da Silva, trío denominado por analistas como los intelectuales). El más aplaudido en la citada asamblea blanca fue el diputado Jorge Gandini, con un discurso de fuerte oposición al gobierno. Y entre las figuras que marcan un perfil se encuentra el senador Sergio Abreu, de pensamiento independiente, que desea una política clara y responsable y no actuar "al golpe del balde" frente al gobierno de Mujica.
COLORADOS. Por ahora surge un solo candidato, Pedro Bordaberry, de 51 años, que se mueve con especial habilidad, impulsando, aún con tope electoral, el crecimiento del Partido. Tiene una fuerte personalidad y ha marcado terrenos que le han servido para ganar opinión pública. Uno de ellos estuvo en la prédica de frenar la inseguridad ciudadana, los problemas de la educación y la designación de técnicos en los cargos en los organismos públicos. Últimamente, cuando en plena ola de discusiones sobre el auge de la delincuencia, tomó la batuta, acompañado por el Herrerismo, para recolectar firmas para someter a plebiscito la baja de la edad de imputabilidad. Según datos muy concretos, hasta el momento se ha logrado importante adhesión de la población.
Bordaberry, líder de "Vamos Uruguay" (17 legisladores de los 22 del coloradismo) cuenta con laderos de peso como el senador Ope Pasquet, actualmente Secretario General del Partido y con el diputado por Soriano José Amy, además de Germán Cardozo que será candidato a la Intendencia de Maldonado.
En carrera también podrían estar el senador José Amorín Batlle y el senador Tabaré Viera. Se dice que entre ellos dos saldrá la postulación para la interna del sector Proba.
Se insiste en el grupo del Foro Batllista en lograr la postulación de los exministros de Economía, Luis Mosca y Alejandro Atchugarry, y del excandidato a Intendente Ney Castillo, que hasta el momento han respondido negativamente.
Es de señalar que los dos expresidentes colorados, Julio Ma. Sanguinetti y Jorge Batlle, hasta el momento han exhibido clara imparcialidad dentro de los distintos sectores partidarios, participando en actos y cursos de formación política de cualquiera de los grupos que integran el Partido Colorado.