Los empleados de Radio Carve y Nuevo Tiempo se encuentran en conflicto debido a haberes impagos, y resolvieron "levantar" la programación de las emisoras por tiempo indefinido hasta que la empresa propietaria de ambas radios emita "señales positivas" para solucionar la situación.
Desde ayer se pasa música todo el día, respetando las tandas publicitarias y la información necrológica en el caso de Carve, radio que transmite desde el 12 de octubre del año 1928. Las medidas de lucha comenzaron el miércoles con mensajes al aire cada quince minutos, donde se informaba a la audiencia sobre la situación de la emisora.
Ahora se radicalizó el conflicto, aunque los trabajadores admiten que se trata de un problema que se arrastra desde hace mucho tiempo.
Los empleados de la legendaria emisora no han recibido parte del sueldo del mes de setiembre ni el salario vacacional correspondiente al año 2004. Además, "desde hace tiempo" que la firma no vuelca a cooperativas, bancos y otras instituciones las retenciones que se realizan a los empleados.
"Es una lucha de poderes entre las diferentes familias dueñas de la radio, y nosotros estamos en el medio", dijo un representante de los trabajadores, que pidió no ser identificado. "Seguiremos con las medidas hasta que aparezca una solución y la empresa presente alguna propuesta", afirmó la fuente.
Agregó que a comienzos de año se había abierto "una luz de esperanza" debido a que había cambiado la dirección de la emisora, pero que actualmente algunos cargos están "vacíos" por problemas entre los propietarios. "La radio sale por nuestro esfuerzo", dijo el empleado. El País intentó comunicarse con representantes de la empresa, pero no fue posible.
Los empleados, representados por el abogado y ex asesor presidencial Carlos Ramela, se presentaron el miércoles ante la Dirección Nacional de Trabajo (Dinatra), que ahora tiene un plazo de siete días para convocar a las dos partes a una negociación bipartita. Mientras tanto, la medida de los trabajadores sorprendió a la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU), que no fue comunicada de la decisión. "Habíamos hablado con ellos hace un mes, y les brindamos todo el apoyo. Pero nos pidieron reserva ya que no querían perjudicar a la empresa, aunque era vox populi que la situación no estaba bien", dijo a El País el dirigente Alfredo Badolatti.
APU se mantendrá "atenta al tema", pero no intervendrá en el conflicto, salvo que los empleados de Carve y Nuevo Tiempo así lo soliciten.
Ayer de tarde la asamblea de trabajadores decidió mantener las medidas por lo menos hasta el lunes a las 18.00 horas, cuando vuelva a haber una nueva reunión.