LEONEL GARCIA
Carlos Beim tiene casi 63 años de vida y 55 de diabético. Esta enfermedad no hizo mella en su espíritu ni le impidió formar una familia que cuenta cuatro hijos y dentro de poco sumará un sexto nieto. La clave, relata, pasa por no considerar la patología "como una mochila pesada" sino como una parte más de su proyecto de vida. "Ya que la vas a tener toda la vida, tenés que vivir en paz con ella".
Esa filosofía le permitió sobrellevar la noticia de su enfermedad a los ocho años que no alteró mayormente una infancia feliz. "Para mis padres fue un porrazo. Yo lloré como loco durante unas seis horas y después se me pasó". También debió abandonar el básquetbol, donde llegó a jugar en las inferiores de Aguada. "En la mitad de los partidos me venía hipoglicemia (disminución de azúcar en la sangre)". Pero el golpe más fuerte fue cuando le debieron amputar su pierna izquierda debajo de la rodilla por una neuropatía diabética hace 18 meses.
Tampoco eso lo derrumbó. "Nunca me sentí amargado. Al otro día de la operación me le dije a una doctora que lo que me cortaron estaba lejos del corazón y el cerebro que andan muy bien. Además, mis nietos están felices ¡porque otra vez me encuentran alto!" Su prótesis de aluminio y titanio le permitió ver el mundo nuevamente desde la perspectiva de su metro noventa.
OCHO. Beim es uno de los aproximadamente 106 mil montevideanos que padecen diabetes. El 8% de la población de este departamento tiene esta enfermedad; de éstos, el 20% lo desconoce.
A su vez, el 8.2% de los montevideanos tiene lo que se denomina "etapa prediabética". Entonces, el 16.2% de los habitantes de la Capital (unas 215 mil personas) tiene más azúcar en la sangre de lo que debería.
Estos son algunos de los resultados del primer estudio de prevalencia de la diabetes en Uruguay, cuya primera fase correspondiente a Montevideo ya está culminada. La etapa correspondiente al Interior del país comenzará en la brevedad. Las conclusiones de este documento serán presentadas durante el IV Congreso Uruguayo de Diabetología que se desarrollará desde mañana jueves hasta el sábado en el Salón Azul de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM).
"Uruguay no escapa al aumento de la prevalencia de esta enfermedad que en el mundo ya tomó características de pandemia", dijo a El País la doctora Graciela Vitarella, titular de la Sociedad Uruguaya de Diabetología y Nutrición, quien presidirá el congreso en la IMM. Según la especialista, en 1980 había 30 millones de diabéticos en todo el mundo, cifra que aumentó a 190 millones el año pasado. "Para el 2025 se estima que los diabéticos totalizarán 324 millones", indicó.
Un anterior estudio de esta enfermedad en Uruguay, realizado con menor rigurosidad en la década de 1960, arrojaba porcentajes de un 7% de prevalencia de la diabetes en el país.
SUBESTIMADA. La diabetes es un desorden del metabolismo que se traduce en el exceso de azúcar en la sangre. "Si bien es una enfermedad crónica que no tiene cura, sí es posible controlarla y llevar una vida normal", dijo Vitarella.
Para la especialista, la diabetes suele ser una enfermedad "subestimada" ya que el paciente suele no sentir dolor alguno. De hecho, de acuerdo con el estudio el 79.5% de los diabéticos se enteraron de su condición al realizarse un chequeo médico rutinario.
Hay dos tipos de diabetes. El tipo I o juvenil suele ser diagnosticado en la infancia o adolescencia y es provocado por una falta total o muy significativa de producción de insulina, la hormona que regula los hidratos de glucosa en el organismo, por el páncreas. Eso es lo que le ocurrió a Beim quien hace 55 años que se debe inyectar esta sustancia. "Ya perdí la cuenta de los pinchazos que me hice, pero va por miles", dice.
Luego está la diabetes tipo II, que constituye aproximadamente el 90% del total de casos. Esta es detectada sobre todo después de los 40 años y es producida porque la insulina no es bien distribuida por todo el organismo. En el estudio, el 70% de los diabéticos de Montevideo fueron diagnosticados luego de llegar a la cuarta década de vida.
¿Cuáles son las causas de la enfermedad? Influye el factor hereditario, pero sobre todo los hábitos de vida no saludables. "La mala alimentación y la falta de actividad física contribuyen al incremento de los casos. Pero como la mayoría se detecta luego de los 40 años, el envejecimiento de la población también hace pensar que el número aumentará en el futuro", señaló la doctora.
Beim, quien trabajó en la industria farmacéutica y estudió Medicina, es hoy un experto amateur en la enfermedad que padece. Para él, la principal causa histórica de la diabetes es "debido al desplazamiento de la gente de zonas rurales a las grandes urbes. O sea, la sustitución de una vida más saludable por una mezcla de confort y estrés".
El tratamiento para sobrellevar la enfermedad incluye la práctica de ejercicios controlados, drogas que estimulan la secreción y distribución de la insulina, y un plan alimentario rico en fibras, vegetales y pobre en grasas y azúcares. Sin embargo, lo fundamental para el paciente es el autocontrol y el apoyo de su entorno, como en toda enfermedad crónica.
CORAZA. "Todo diabético debería formar una familia", aconseja Carlos Beim. Según él, en épocas pretéritas los médicos recomendaban a sus pacientes no tener hijos para no perpetuar la enfermedad, lo cual aumentaba la estigmatización.
Los casi cuarenta años de casado que lleva con Elsa Godoy desmiente esa vieja tendencia hoy dejada de lado. Aparte de seguir el tratamiento, "la clave es que la enfermedad no te separe del mundo ni de la gente", asegura. En ese sentido, dice que "en muy pocos días" un grupo de hipertensos y diabéticos van a conformar un movimiento masivo para "socializar el problema y su solución".
En la misma línea opina la doctora Vitarella: "es fundamental que todo el entorno del paciente, familiar, escolar o laboral, sepa la enfermedad que tiene". Lejos de provocar lástima, eso crea una suerte de "coraza solidaria" que aliviana el peso de la mochila.
La atención
Según la doctora Vitarella, hay muy pocas instituciones sanitarias en el país con un equipo multidisciplinario para su tratamiento. "Sólo hay en el Casmu, Casa de Galicia y La Española entre las grandes mutualistas; en la salud pública existen policlínicas de diabetes en los hospitales Pasteur, Maciel y Pereira Rossell". Por equipo multidisciplinario se entiende un diabetólogo, un cirujano vascular, un traumatólogo y un podólogo. Esto último debido al "pie diabético": el 60% de las amputaciones de los miembros inferiores son por la diabetes.