Este año, la celebración de la fiesta de Halloween se extiende durante el fin de semana e incluso hasta el martes, víspera del feriado.
La fiesta que cada vez reúne a más adeptos en el país ahora convoca al público adolescente y adulto bajo la misma consigna: animarse al disfraz.
Paola Goldin, una de las propietarias de Superfiestas, asegura que este año no dan abasto ante el aluvión de personas que acudió a último momento, "bien a la uruguaya". "Es la fiesta donde más compran disfraces, incluso más que en Carnaval", asegura. Las tiendas de Superfiestas son una de las pocas donde se consiguen artículos para la noche de Halloween: desde máscaras de la película Scream, que chorrean sangre artificial, a capas de vampiros, calabazas, telarañas, gorros de polifón de brujas y el clásico tridente del diablo.
Para los que buscan distinguirse de los demás, hay opciones más originales: el disfraz del pirata, de dibujos animados como Bob Esponja o de superhéroes. Y si uno apunta al humor, también puede vestirse de doctor, cura o monja por una noche. Los precios, asegura Goldin, no asustan tanto como el disfraz ya que son muy variados: desde un vestido rojo con tridente que cuesta 220 pesos a máscaras de 330 pesos.
A BAILAR. Varias discotecas y pubs se suman a esta propuesta, que en algunos casos incluso coincide con la Fiesta de la X.
En W Lounge celebran esta noche la fiesta de Halloween por sexto año consecutivo. Con Budweiser como sponsor, premiarán a los veinte mejores disfraces, y para los que acudan disfrazados antes de 1:30 hay un 50% de descuento en la entrada. Solamente el año pasado contaron con la asistencia de 2 mil personas. En la discoteca Lotus, también incentivan a que el público vaya disfrazado: esta noche el ingreso es exclusivo para las brujas y los diablos.
El tradicional pub irlandés, The Shannon Irish Pub, retorna a sus raíces celtas con un espectáculo a cargo de la banda de música folk irlandesa, Grianan, que se presenta el lunes. "Según la tradición y para incentivar las buenas cosechas, los celtas hacían una fiesta para ahuyentar a los malos espíritus", explicó el propietario.