FLORES | VÍCTOR D. RODRÍGUEZ
Se temía lo peor y ocurrió. Ayer culminó la búsqueda de la joven Lucía Espinoza, de 14 años, quien apareció muerta cerca de su casa en Trinidad. La Policía tiene ahora la responsabilidad de establecer los detalles de este confuso caso.
Lucía Espinoza venía siendo buscada por la Policía y por todos los trinitarios luego de que no regresara a su casa el martes 30 de junio. Ayer fue encontrada muerta en un monte cercano a donde vivía.
El cuerpo de la joven fue hallado por un policía que patrullaba con su perro el lugar, en lo que fue una afanosa búsqueda que se realizó con un esfuerzo multitudinario.
El jefe departamental de Policía, Oscar Miraballes, confirmó la noticia a El País y, apesadumbrado, informó escuetamente que el cuerpo de Lucía yacía entre unos arbustos en el interior del llamado "monte de mija", a unas 12 cuadras de la casa donde vivía.
La adolescente era de una familia ampliamente conocida en la ciudad de Trinidad, que según se informó, tenía una excelente relación con sus padres y su pequeño hermano.
NEGATIVA. Miraballes explicó que se logró ubicar el cuerpo gracias a la persistente labor de los efectivos policiales. Y a que se siguieron "informaciones emanadas de la investigación" y no los aportes del hombre que sigue siendo interrogado -un familiar directo de la joven-, quien "sigue negando todo".
Pero en virtud de los fuertes argumentos surgidos de las diversas indagatorias realizadas al cabo de los días, la Policía cree que el detenido sigue siendo el principal sospechoso y supuestamente estaría vinculado al caso de manera directa.
En definitiva, esta hipótesis era lo que anoche se trataba de comprobar en la sede judicial, por parte de la magistrada subrogante de feria, doctora Rita Aulisio. Y se esperaba que, al reconocer su participación en la muerte de la menor, el hombre fuera procesado.
REPERCUSIONES. Conocida la noticia del hallazgo del cuerpo, el tema era ayer motivo central de conversación y de congoja en Trinidad. El intendente municipal, Armando Castaingdebat, dijo que se trata de un episodio "triste y durísimo", aunque aislado en el departamento, al tiempo que resaltó la labor de la Policía porque "a las 72 horas ya tenía pistas ciertas", y no pudo cerrar antes la investigación porque faltaban algunos datos más precisos.
Sobre la misma pista
El hombre que continúa detenido, un familiar de Lucía, niega cualquier vinculación con el caso. Pero sigue siendo el principal sospechoso.
La adolescente proviene de una familia ampliamente conocida en Trinidad y su padre es funcionario de una empresa agroindustrial.
La mañana que desapareció, dejó una carta a sus padres -que estaban trabajando- diciéndoles que iba a encontrarse con unas amigas que daban un examen en el liceo. Luego, no se supo más nada de ella. A Trinidad llegaron desde Montevideo efectivos del departamento de Búsqueda de Personas, que junto a oficiales locales realizaron visitas al barrio Primavera, donde vivía la muchacha con su familia.