Hacia una "terapia alternativa" para poder combatir obesidad

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Ana Denicola

Esta investigadora ganó el premio L`Oréal - Unesco "Por las Mujeres en la Ciencia" con su proyecto "Síntesis y evaluación de nuevos polifenoles como activadores de sirtuinas, potenciales moduladores del síndrome metabólico". Los US$ 20.000 de premio le permitirán desarrollar la primera etapa de "diseñar y sintetizar polifenoles, que han tenido efectos muy beneficiosos en modelos animales de patologías que tienen que ver con obesidad y diabetes". En el futuro puede transformarse en un fármaco a utilizarse en humanos.

MARÍA EUGENIA LIMA

-¿Por qué cree que su proyecto sobre síndrome metabólico ganó el premio L`Oréal Unesco "Por las Mujeres en la Ciencia"?

-El programa que tiene L`Oréal-Unesco es apoyar a una mujer que está haciendo ciencia, que lidera un grupo de investigación, que ya tiene un proyecto en curso. Entonces usé el título del proyecto que estaba en curso, que tenía escasa financiación, o sea que el haber obtenido este premio es realmente un aporte importante para desarrollarlo.

-¿Qué es el síndrome metabólico? ¿Tiene que ver con la grasa en el abdomen?

-Uno de los síntomas para poder diagnosticar que alguien tiene el síndrome metabólico es lo que los médicos llaman el factor de cintura abdominal, las personas que tienen un aumento del volumen de grasa localizada en el abdomen. Hay medidas expresas para el hombre, que tiene que ser más de 94 centímetros y para la mujer más de 80. Pero en realidad es un conjunto de factores que se generan por un desbalance metabólico, el tener triglicéridos altos, diabetes prematura y también la gran mayoría tiene hipertensión. Y el síndrome metabólico es un factor de riesgo alto para tener problemas cardiovasculares después. Es una patología de nuestros días, donde cada vez hay más sedentarismo y se come mal.

-¿En qué consiste el proyecto premiado?

-Lo que buscamos es sintetizar compuestos que son antioxidantes, polifenoles, que naturalmente están en las plantas, metabolitos que han tenido efectos muy beneficiosos en modelos animales de patologías que tienen que ver con obesidad, diabetes, en definitiva síndrome metabólico. Hace un par de años, en otros estudios aparecen ratones obesos alimentados con una dieta rica en grasa que desarrollan patologías asociadas con esa obesidad, como diabetes y arteriosclerosis y tienen un tiempo de vida más corto. Estos ratones suplementados con resveratrol, polifenol, un compuesto que es abundante en las uvas y por lo tanto en el vino tinto, mejoraron los síntomas y los niveles de glucosa en sangre y se volvían más longevos.

-¿Esos estudios en qué país se hicieron?

-En Estados Unidos. También establecieron que el efecto beneficioso del resveratrol se debería a su actividad como estimulador de la actividad de las enzimas que son las sirtuinas. Entonces estamos interesados en profundizar ese estudio, en diseñar y sintetizar polifenoles, similar al resveratrol, tratando de encontrar una actividad más fuerte como activadores de las enzimas sirtuinas, para que tenga un efecto mejor que el resveratrol. Pero además estimular, a nivel molecular, el mecanismo de acción. Y en un futuro podemos aplicarlo en animales, tenemos la posibilidad de conseguir ratones transgénicos, que desarrollan obesidad. Y en el Instituto Pasteur podemos mantenerlos. Pero lo que presentamos a L`Oréal es un proyecto más a nivel bioquímico.

-¿El proyecto también incluye aplicar los polifenoles a los humanos?

-No. En un futuro lo haremos en animales y si tenemos resultados prometedores... lo que pasa que es difícil de visualizar para el resto de la gente el trabajo que lleva conocer algo a nivel celular, molecular, y eso trasladarlo al modelo animal y después a humanos. Hay muchos pasos en el medio para que lo que surja de nuestro proyecto se convierta en un fármaco disponible en farmacias.

-¿Los US$ 20.000 que obtuvo del premio le permiten efectuar todo el proyecto?

-Esos US$ 20.000 nos servirán para cubrir la primera etapa, que no incluye la prueba en los ratones transgénicos.

-Los fondos que tenían antes de este premio ¿de dónde provenían? ¿A la investigación en Uruguay le falta inversión?

-Sí, hace falta. Tenemos la posibilidad de presentarnos a la Universidad, que hace llamados para financiar proyectos y ahora tenemos la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), que hace llamados para financiar proyectos y también para dar becas a estudiantes que puedan trabajar en determinada investigación. De hecho, con este proyecto en particular teníamos el apoyo de la ANII financiando a un estudiante de posgrado que empezaba a trabajar con nosotros. También buscamos presentarnos a proyectos fuera del país. La ANII está tratando de lograr mayor interacción con las empresas. En Uruguay las empresas no están acostumbradas a invertir para obtener resultados a largo plazo. Hay algunos casos, pero son los menos.

-¿Cuánto va a demandar la primera etapa del proyecto ?

-Creo que un año más para poder tener compuestos que sean buenos activadores de sirtuinas. Y otro año más para aplicarlo en animales. Tener una terapia alternativa para combatir el síndrome metabólico me parece interesante porque es una patología de hoy.

Perfil

Nombre:

Ana Denicola

Nació:

En Montevideo pero fue a la escuela y al liceo en Tacuarembó adonde se mudó por el trabajo de su padre, según la web universidad.edu.uy.

LE GUSTA LA QUÍMICA DESDE EL LICEO

"Me gustaba la química, pero la profesora que tenía en el liceo era muy superficial. Entonces me marcó la docencia del profesor Gil -a quien llamaban el Loco-, quien había sido destituido por la dictadura y me dio clases particulares", contó en la web de la Universidad de la República (Udelar). Está casada con el ingeniero químico Gustavo Seoane. Es madre de dos mujeres: Paula, de 21 años, que también estudia bioquímica, y Sofía, de 18. Tiene estudios de bachiller en química, química farmacéutica de la Facultad de Química de la Udelar y Ph.D. en Bioquímica en Virginia Polytechnic Institute and State University, VA, USA (1989). Hoy es profesora titular grado 5 de fisicoquímica biológica de la Facultad Ciencias de la Udelar y directora del Instituto de Química Biológica de esa misma institución. También es investigadora grado 5 del Pedeciba (Área Química y Biología) del Sistema Nacional de Investigadores SNI nivel II. Ha hecho más de 50 publicaciones en revistas internacionales arbitradas del área.

Hallazgo sobre los propóleos nacionales

Los propóleos nacionales tienen propiedades vasodilatadoras, según un estudio de la bioquímica Ana Denicola y el reumatólogo Walter Fierro. Les fue difícil encontrar financiación para desarrollar la investigación.

Los vasodilatadores se usan para bajar la presión sanguínea, por ejemplo.

"Teníamos un proyecto de estudiar productos de la colmena, en particular propóleos, que tienen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias. Junto con el médico Walter Fierro, que estaba muy entusiasmado en sacar adelante esto, estuvimos años para conseguir financiación para hacer algo. Después de cuatro años de estar presentándonos a todo, conseguimos una pequeña financiación de la Universidad. Y estamos teniendo resultados realmente interesantes de propóleos uruguayos. Tienen índices de capacidad antioxidante muy altos comparados con propóleos de la región, que se relaciona con un contenido en flavonoides, netamente superior. Pero además, ensayando actividades biológicas vemos que tienen sorprendente inducción de una enzima que aumenta la producción de óxido nítrico a nivel del endotelio (tejido que reviste los vasos sanguíneos) y el bazo y que mejora la vasodilatación".

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