Buenos Aires | EFE. El ex jefe guerrillero argentino Enrique Gorriarán Merlo, condenado por encabezar un alzamiento armado en 1989, salió hoy en libertad después de haber sido beneficiado con un indulto por el presidente Eduardo Duhalde.
"Por ahora quiero ver a mi familia y a mis amigos", aseguró Gorriarán Merlo en unas breves declaraciones a periodistas al abandonar la cárcel de Buenos Aires en la que pasó recluido los últimos ocho años.
Luego de considerar que su liberación fue "un acto de justicia", sostuvo que por el momento piensa vivir en la capital argentina y anunció que el próximo jueves tiene previsto ofrecer una conferencia de prensa "para responder todas las preguntas" que quieran hacerle.
El ex líder del izquierdista Movimiento Todos por la Patria (MTP) fue uno de los 25 condenados a los que Duhalde concedió indultos en decretos firmados el pasado miércoles, que también incluyeron al ex coronel golpista Mohamed Alí Seineldín.
El perdón benefició a otros 16 civiles que el 23 de enero de 1989 secundaron a Gorriarán Merlo en el asalto al cuartel de La Tablada, situado a las afueras de Buenos Aires, que dejó 40 muertos entre guerrilleros y militares.
Además, alcanzó a Seineldín y otros siete militares que el 3 de diciembre de 1990 participaron en una asonada golpista de los llamados oficiales de Ejército "carapintadas", que se saldó con diez personas fallecidas.
La firma de los indultos provocó una fuerte polémica y fue uno de los últimos actos de Duhalde como presidente, ya que el próximo domingo entregará el mando al jefe del Estado electo, Néstor Kirchner, quien ha estado entre los críticos de su decisión.
El gobernante aseguró hoy que aunque sabía que tanto Kirchner como la mayoría de la población del país se oponían a perdonar a los condenados por levantamientos armados, decidió hacerlo para "pacificar definitivamente a Argentina".
Por los dos ataques armados, sus protagonistas fueron juzgados y condenados por sedición y otros delitos contra la democracia a penas que fueron desde los 12 años de cárcel hasta la reclusión perpetua.
Gorriarán Merlo, de 62 años, fue uno de los jefes del Ejército Revolucionario del Pueblo, movimiento guerrillero que actuó en Argentina en los años 70, y formó parte del grupo armado que asesinó en Paraguay, en 1980, al ex dictador nicaragüense Anastasio Somoza.
Hace dos semanas había iniciado una huelga de hambre, la tercera que realizó en prisión mientras cumplía una condena a reclusión perpetua, para reclamar su libertad.
Por su parte Seineldín, de 70 años, había sido condenado a prisión perpetua pero gozaba de permiso para salir a trabajar con obligación de pernoctar en prisión, una unidad militar situada a las afueras de Buenos Aires.
En los fundamentos de los tres decretos presidenciales de indulto, que fueron publicados hoy en el Boletín Oficial del Estado, se alegó la necesidad de "restañar viejas heridas del pasado" con la perspectiva de que "la reconciliación entre los argentinos es condición necesaria para la paz".