E.RISSO | D. ISGLEAS
"Entre vos y yo tenemos el 86% de los votos". Con esa frase, el presidente Tabaré Vázquez le dejó en claro al titular del Directorio blanco, Jorge Larrañaga, por qué optó por reunirse primero con él y después con otros líderes políticos.
El mandatario tiene resuelto convocar a dirigentes de los demás partidos de la oposición, pero desde el inicio quiso "marcar la diferencia", según le transmitió a Larrañaga en una reunión de más de dos horas que mantuvieron ayer en la residencia presidencial de Suárez y Reyes, indicaron a El País fuentes políticas.
Uno de los "objetivos" que llevaron al presidente a promover ese tipo de encuentros, apunta a que se debe instalar un "diálogo en el primer nivel" de la dirigencia.
También considera que esa es la manera de demostrar que "el mal clima" entre gobierno y oposición "no siempre" es tal.
Larrañaga le transmitió "con claridad" que él "sólo representa" al Partido Nacional, buscando de esa manera tomar distancia de la calificación que días atrás realizó el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa, que se refirió al líder blanco como el "jefe de la oposición".
Al igual que Vázquez, el senador nacionalista destacó la "importancia de mejorar el clima" de diálogo.
El mandatario le reconoció que las elecciones internas del Frente Amplio y el Congreso del Pit-Cnt habían "recalentado" el "clima de irritación" contra la oposición.
"fluidez". Larrañaga llegó sobre la hora 13 a la residencia presidencial. Vázquez lo recibió en una de las salas donde reúne a dirigentes del gobierno, para ser fotografiados.
A continuación, el mandatario lo invitó a dar una caminata por el jardín, hasta que llegaron a la zona cerca del rosedal de la residencia.
Mientras degustaban un aperitivo con algunos bocadillos, Vázquez y Larrañaga dialogaron de temas "livianos", como la pesca que realiza el presidente en el Río Negro, o la actuación de un caballo del senador nacionalista en el Hipódromo de Maroñas, indicaron las fuentes.
Después, el mandatario invitó al senador nacionalista a compartir un asado y continuaron la charla, que incluyó el conflicto con Argentina por la instalación de la planta de Botnia en Fray Bentos y las razones que llevaron a Uruguay a dejar de lado por el momento un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos (ver nota aparte).
El mandatario también expuso su idea de negociar con la oposición el nombre de un nuevo fiscal de Corte, y de otros integrantes del Tribunal de Cuentas y de la Corte Electoral.
Larrañaga, por su parte, enfatizó en la necesidad de retomar los acuerdos programáticos firmados entre el gobierno y la oposición en febrero de 2005.
Al término de la reunión, Larrañaga dijo que el presidente le planteó su interés por incorporar a la agenda legislativa algunas propuestas del Partido Nacional vinculadas a temas energéticos.
Además, dijo en el encuentro que se intentó "construir confianza", para tener "más fluidez" en el relacionamiento entre el gobierno y la oposición. "Hay que evitar el clima de polarización y enfrentamiento sistemático", aseguró.
"percepción". Horas después de la reunión, Larrañaga transmitió a algunos legisladores del Partido Nacional sus impresiones del encuentro que había mantenido con el presidente Vázquez.
A su juicio, el "objetivo" de la reunión se debió a que según su "percepción", los "asesores" le han señalado al presidente Vázquez que el "clima de enfrentamiento lo perjudica más a él que a la oposición", dijeron fuentes consultadas por El País.
"Este clima perjudica más al gobierno", reiteró.
Larrañaga también se quedó con otra "percepción" del encuentro: a diferencia de las reuniones anteriores, Vázquez lo trató de una manera "distinta".
Porque para el líder nacionalista, hasta ahora el mandatario lo trataba como "menos" que él, pero en la reunión de ayer el "trato" fue "el opuesto".
Eso, indicó, podría responder a que ahora el mandatario está "cuidándose" porque "no le fue fácil" el relacionamiento que han tenido el gobierno y la oposición hasta ahora.
De todas maneras, indicaron las fuentes, Larrañaga se mostró escéptico por la posibilidad de lograr un mayor acercamiento entre el gobierno y la oposición, dijeron las fuentes.
Larrañaga se comunicó telefónicamente con el prosecretario del Partido Colorado, Luis Hierro, y con el presidente del Partido Independiente, Pablo Mieres, para informarle de los contenidos del encuentro.
Hierro dijo a El País que fue "muy positivo" que el senador Larrañaga informara a los demás partidos y también destacó que el gobierno haya "reconsiderado" la idea de designar en una misma negociación la Fiscalía de Corte y los organismos de contralor.
Promueven a Ubiría para Fiscal de Corte
El primer mandatario no le ofreció ayer cargos al Partido Nacional, pero sí aceptó negociar primero la vacante en la Fiscalía de Corte -cargo para el que el gobierno está manejando proponer al fiscal Rafael Ubiría- y más adelante la renovación de la Corte Electoral y el Tribunal de Cuentas, que funcionan con la misma integración desde la segunda administración de Julio Sanguinetti (1995-2000).
En unos días, el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, se reunirá con la oposición para entregarle el nombre que el Poder Ejecutivo pretende llevar a la Fiscalía, a fin de ver si se puede contar con los 3/5 de votos en el Senado, como lo dispone la Constitución.
Y más adelante, quizás en enero o febrero, habrá una nueva reunión con toda la oposición, convocada por el presidente, para fijar el criterio de la renovación de los organismos de contralor.
La candidatura de Ubiría es -dentro de los actuales fiscales- la que tiene mayor aceptación. Si bien integra la Asociación de Fiscales, presidida por Mirtha Guianze -actual fiscal de Corte interina-, los fiscales civiles que no integran esa gremial y se oponen a la designación de Guianze, no rechazan a Ubiría como jerarca. Vázquez le dijo ayer a Larrañaga que pretende que el futuro Fiscal de Corte sea "alguien del Ministerio Público".
El nombre de Ubiría también tendría aceptación entre la oposición, según dijeron las fuentes. Además fue manejado por la propia Guianze en conversaciones que mantuvo con el ministro de Educación, Jorge Brovetto.
Al plantear que no tenía intenciones de seguir al frente de la Fiscalía, la magistrada dio el nombre de Ubiría como una opción.
La continuidad de Guianze no cuenta con los votos en el Senado.
Acuerdo apoyado a medias
El 16 de febrero de 2005, el entonces presidente electo Tabaré Vázquez y los líderes partidarios firmaron un documento, en medio de gran expectativa, acordando políticas comunes en economía, educación y relaciones exteriores. Los lineamientos en economía fueron seguidos por el gobierno, pero en las otras áreas hubo problemas con la oposición en los meses subsiguientes, lo que generó el rechazo a la mayoría de las decisiones oficiales.