ROSARIO TOURIñO
Tanto el gremio de funcionarios de Salud Pública como el Poder Ejecutivo reconocen que se encontraron puntos de acercamiento en la última reunión que mantuvieron. El gobierno es optimista y confía en que el próximo lunes se esté firmando un pre-acuerdo con los médicos y los trabajadores, que luego sea refrendado por las respectivas asambleas. Según una alta fuente del Ministerio de Salud (MSP), que está participando directamente de las negociaciones, "las diferencias no son tan grandes, hemos ido aproximándonos, y hay varios puntos en común. Pienso que el lunes vamos a establecer más puntos en común que otras cosas". El viernes las partes estuvieron a punto de firmar una suerte de pre-acuerdo, pero finalmente surgieron discrepancias en algunos puntos. Por su parte, fuentes del Pit-Cnt admitieron que se está más cerca de un acuerdo que "hace una semana", pero advirtieron que antes también existieron momentos de mayor acercamiento. "Hay que recordar que hace quince días se llegó a firmar un pre-acuerdo", dijo el informante.
Lo que es claro es que existe ahora mucha cautela en las declaraciones de ambas partes. El dirigente del Pit-Cnt, Juan Castillo, dijo que hasta ahora sólo existe un borrador de trabajo con puntos acordados y otros sobre los que no hubo consenso. No quiso explayarse, porque consideró que no se le deben brindar "falsas expectativas" a trabajadores que están muy "presionados psicológicamente".
PUNTOS TRABADOS. Las fuentes oficiales admitieron que existen cuatro puntos en los que hay mayor traba: las franjas salariales beneficiadas por el aumento, la inclusión del 2% del incremento a la Administración Pública en la presente mejora salarial, la forma de realizar los descuentos por la huelga y la contraparte que tienen que aportar los trabajadores a cambio del aumento.
En cuanto a las franjas salariales incluidas en el aumento, según los informantes oficiales, "se está por llegar a un término medio". Desde el ámbito gremial, también se reconoció que hubo una "flexibilización" de las dos partes. "El gobierno está más abierto a que el incremento llegue a franjas superiores a la de 4.500 pesos y la federación a bajar el límite de exigencia de los 10 mil pesos", admitió un asesor gremial. Los sindicatos esperan que el lunes el Ejecutivo traiga una respuesta definitiva.
"El tema es que el ministerio de Salud maneja algunos errores, porque dice que se quiere beneficiar a los que trabajan directamente con el paciente, cuando estos son los enfermeros, que en su mayoría están en la franja que va de los 4.500 a los 5.4OO pesos", explicó el asesor. La FFSP entiende que esa franja debe ser incluida en el incremento.
Ayer, los asesores de ambas partes confeccionaron un nuevo criterio de clasificación de las diferentes franjas salariales. El padrón de funcionarios fue franjeado según intervalos salariales más pequeños, con diferencias que en vez de ser en miles de pesos, son de 500 y hasta de 100 pesos. "Creo que se logró un mayor nivel de profundidad en la información y eso nos permitió acercarnos", admitió un asesor del gobierno.
CARGA HORARIA. El tema de si los funcionarios deberán trabajar más horas o no a cambio del incremento ha sido un punto de fricción durante todo el conflicto. Ayer, las fuentes oficiales consultadas por El País aseguraron que el Poder Ejecutivo no está exigiendo más horas de trabajo, sino una mayor dedicación a programas de atención primaria de salud. El argumento del Ejecutivo es que el incremento se financia con fondos que iban a destinarse al cambio del modelo asistencial encarado por el Ministerio de Salud Pública (MSP). "Lo que se pretende es mayor dedicación a la atención primaria, a través de talleres de capacitación o actividades. El tema del horario es optativo. Puede ocurrir que un funcionario diga a mí no me interesa participar en un programa de capacitación y prefiera quedarse media hora más", explicó un alto jerarca.
La FFSP también reclamó en su última contraoferta que el gobierno disponga 20 millones de pesos adicionales a la partida de 182 millones ya gestionada. Sin embargo, el ministro de Trabajo, Santiago Pérez del Castillo, dijo ayer que es muy difícil que ésta pueda lograrse. Los funcionarios consideran que puede existir "un camino de solución" para este tema.
La próxima reunión entre las partes será el lunes. Los funcionarios elevarán la nueva fórmula del Ejecutivo a su plenario el miércoles. Ese día, los médicos —que pretenden una salida conjunta con la FFSP—también se reunirían en asamblea.
Estado del conflicto
Al principio del diferendo, la FFSP pretendía un incremento de $ 2.000 para todos los funcionarios. El gobierno ofreció primero $ 400 y luego $ 1158 para los funcionarios de las dos franjas que ganan menos de $ 4500. Sin embargo, en un momento planteó que el gremio podría distribuir la partida disponible para el aumento a su libre albedrío.
Según el gremio, el jueves, el Poder Ejecutivo planteó que sólo serían beneficiarias las franjas que ganan menos de $ 4500. La FFSP pretende que el incremento cubra también a los que ganan menos de $ 5400, pero ya no exigiría que la mejora llegue también hasta los que ganan $ 10.000.
El gobierno aceptó estudiar la ampliación de las franjas a ser beneficiadas, pero en base a la misma partida de dinero disponible: $ 182 millones. En la última negociación, la FFSP reclamó una partida adicional de $ 20 millones.
El Pit-Cnt, el SMU, la FFSP volverán a negociar con los delegados de Salud, Economía y Trabajo mañana. Allí, el Ejecutivo traerá una fórmula en la que estarán definidas las franjas beneficiadas.
Otros puntos que generan trabas para un acuerdo son: la inclusión del 2% del incremento a la Administración Pública en la presente mejora salarial, la forma de realizar los descuentos por la huelga y el aporte en dedicación a la atención primaria de la salud que tienen que brindar los trabajadores a cambio de la mejora de su ingreso.
El miércoles la FFSP elevará la fórmula definitiva del Poder Ejecutivo a su plenario nacional. Ese mismo día se reunirían también los médicos en asamblea.
En cambio, para el sector de los médicos se ha mantenido la misma fórmula: $ 1.500 de aumento y seguridad laboral para los llamados "suplentes fijos". Esta propuesta ha sido rechazada dos veces, pero se considera que la decisión de los galenos dependerá mucho de la que tomen los funcionarios.