El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Oriental del Uruguay atento a la situación planteada en el día de hoy (ayer) en los puentes fronterizos de Gualeguaychú y Colón, comunica que para el Gobierno Nacional no se considerará abierto ningún camino de diálogo, que conduzca a una negociación si no se suprimen totalmente y sin condiciones los cortes en los puentes que bloquean el tránsito de personas, mercaderías y vehículos hacia la República Oriental del Uruguay", expresó el comunicado emitido ayer por Cancillería.
El comunicado fue redactado por el canciller Reinaldo Gargano en acuerdo con Tabaré Vázquez y refleja la posición del presidente respecto a que no se entablarán "negociaciones bajo ninguna forma de presión", indicaron fuentes oficiales consultadas por El País.
Explicaron que Gargano analizó con Vázquez la situación y que por ello se decidió difundir públicamente la posición del gobierno. Aunque Cancillería no trasmitió oficialmente la respuesta uruguaya a las autoridades argentinas, los informantes indicaron que por tratarse de un comunicado de prensa, el texto trascendería los medios nacionales. Para la administración del Frente Amplio, el resultado de la asamblea de Gualegauychú resulta "confuso" y no contempla las aspiraciones del gobierno.
Pocas horas antes, el ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Mariano Arana se había mostrado cauteloso y poco convencido de la medida adoptada en Gualeguaychú. "Me gustaría tener alguna comunicación oficial y fehaciente. Tengo una conexión con el intendente de Gualeguaychú, que al parecer, afirmaba que no habría un condicionamiento. Pero veremos cuál es la versión estricta y oficial. De acuerdo a todo esto, desde luego el señor presidente es quien, libremente, junto a la Cancillería, adoptará las medidas que entiende más oportunas. Porque creo que un Estado institucionalizado, de derecho y legitimado por la ciudadanía como es el Estado uruguayo, no puede negociar —a mi modo de ver— si no es con condiciones de respeto hacia la legitimidad del gobierno de la soberanía uruguaya", enfatizó Arana.