El gobierno forzó ayer una frágil tregua entre Conaprole y su sindicato y en principio evitó que hoy ambas partes se lancen duras acusaciones en el marco del conflicto que ya lleva dos semanas y ha afectado el suministro de leche y las exportaciones de productos lácteos.
La empresa al mediodía y el sindicato a media tarde iban a brindar dos conferencias de prensa.
En la primera, Conaprole iba a mostrar las pruebas contra el supervisor que despidió por entregar mercadería sin factura; y en la segunda, el sindicato tenía previsto presentar al implicado para que hiciera sus descargos.
Pero el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, entendió que este "reparto de cachetadas" (según dijo el director Julio Baráibar) iba a complicar más la situación e intervino para suspender ambas convocatorias.
La empresa aceptó, el sindicato decide hoy. Ambas partes estuvieron el miércoles en comisiones parlamentarias.
La empresa presentó fotografías y videos que inculpan al supervisor, en tanto el sindicato dijo que el trabajador fue despedido cuando estaba haciendo uso de licencia.