Gobierno de Kirchner recibe señales mixtas de FMI y BM

A cuatro días de que Néstor Kirchner asuma como presidente, el Gobierno argentino recibió hoy señales mixtas para lo que será uno de sus mayores desafíos: lograr nuevos acuerdos con las instituciones multilaterales de crédito.

Mientras el Banco Mundial (BM) anunciaba un crédito de 500 millones de dólares para rescatar las llamadas "cuasimonedas", el Fondo Monetario Internacional (FMI) le presionaba al indicar que la segunda revisión de su acuerdo con Argentina se ha retrasado.

En una señal de su apoyo al nuevo Gobierno, el BM indicó que el "Préstamo de Ajuste Estructural para la Transición Económica y Social" es "parte de un esfuerzo concertado de los organismos multilaterales para apoyar a la Argentina durante su periodo de transición".

En cambio, el portavoz del FMI, Thomas Dawson, indicó que "quedan asuntos pendientes" en el ámbito estructural del acuerdo para el aplazamiento del pago de la deuda al FMI, que expira el próximo agosto.

Entre esos asuntos, citó en particular el aplazamiento de la ejecución de las hipotecas aprobado por el Parlamento argentino para los casos en los que se trate de la única vivienda de una familia, medida que el Gobierno saliente se ha negado a vetar.

"La segunda revisión no ha concluido" y "no hay una fecha" para que la aborde el Consejo de Administración del FMI, declaró Dawson.

La ejecución de las hipotecas está suspendida desde febrero de 2002, cuando la grave crisis económica por la que atraviesa al país dejó a miles de familias sin capacidad para hacer frente a sus créditos.

El FMI exige que comiencen a ejecutarse esas hipotecas para ir regularizando poco a poco el sistema financiero.

"Es bien sabida" la preocupación del Fondo sobre el asunto, afirmó Dawson, aunque subrayó que este problema no es el único que ha retrasado la segunda revisión y "hay otros asuntos" pendientes de resolver.

Entre ellos se encuentra el logro de un acuerdo con los bancos para compensarles por no poder actualizar los préstamos concedidos antes de la crisis, pese a la inflación alcanzada el año pasado, superior al 40 por ciento.

El Fondo se encuentra en contacto con las autoridades del nuevo Gobierno argentino -que asumirá el poder este domingo- a la espera de ver qué pasos va a dar Buenos Aires en las próximas semanas para solucionar los asuntos pendientes.

"Seguiremos trabajando con las nuevas autoridades en las próximas semanas", declaró el portavoz, quien subrayó que los objetivos macroeconómicos recogidos en el acuerdo, tales como la metas de inflación y crecimiento, así como el rescate de las llamadas "cuasimonedas" -los bonos emitidos por las provincias para pagos-, "están encaminados".

El acuerdo suscrito con el Fondo Monetario el pasado enero permitió que Argentina refinanciara deudas con todos los organismos multilaterales de crédito por unos 16.110 millones de dólares.

El Fondo reclama un plan económico sustentable , hacer las reformas pendientes, reestructurar a la banca y renegociar la deuda pública en cese de pagos desde finales de 2001.

En declaraciones al diario Clarín publicadas el miércoles, Kirchner sostuvo que "no hay por qué angustiarse".

"No hay que olvidarse de que Argentina ya demostró que puede vivir sin el acuerdo con el FMI", comentó el presidente electo en referencia a que el pacto vigente fue firmado en enero pasado, al cabo de once meses de difíciles negociaciones, durante las cuales no tuvo financiación externa. EFE

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