Ricardo Ehrlich Szalmia nació hace 56 años en el barrio Porvenir, vecino al Cerrito de la Victoria. Mientras estudiaba medicina cayó preso por pertenecer al MLN.
Fue liberado en 1973 al año de estar en prisión y emprendió viaje primero a Argentina. Luego se instaló a Francia, donde se graduó como doctor en Ciencias Físicas y trabajó en el Centro de Investigaciones Científicas de París.
Desde 1998, es decano de la Facultad de Ciencias. En diciembre pasado, cuando se instaló la piedra fundamental de lo que será el Instituto Pasteur en Montevideo, se escuchó por primera vez hablar de Ehrlich.
Pero recién en el mes de enero recibió la oferta oficial, después que el Encuentro Progresista descartara a su compañero del Movimiento de Participación Popular Luis Rosadilla, al "seregnista" Alberto Roselli y a Rafael Michelini, entre otros nombres conocidos.
El hecho de ser un prestigioso hombre de ciencia y de no figurar como miembro orgánico del MPP abrió la puerta para que Mujica se saliera con la suya en el reclamo de que el candidato debería salir de sus filas por ser la lista más votada en Montevideo.
En las últimas entrevistas, el actual ministro de Ganadería —el hombre más carismático del gobierno— ha dicho que su sueño es que los futuros gobernantes del Uruguay sean científicos. La concordancia con el perfil de Ehrlich no causa asombro en el entorno de la izquierda. Cuando le preguntan a Ehrlich si esa descripción no será un augurio, él contesta risueño: "Pepe tiene muchos proyectos para mí".