ANDRÉS LÓPEZ REILLY
El Parque Rodó comenzará a cambiar hacia fines de 2009 con modernos juegos, más restaurantes y nuevos atractivos. Un proyecto propone entre otras cosas, el traslado del parque infantil: en su lugar, habrá un museo dedicado a la ciencia.
El viejo "Parque Urbano" continúa siendo uno de los espacios más populares y visitados de la ciudad de Montevideo, con su ubicación privilegiada entre la Playa Ramírez y el Club de Golf de Punta Carretas.
Es además, un lugar cargado de historia: en 1889 se instaló allí la primera "montaña rusa", si bien el parque comenzó a construirse en 1903, con las obras del lago artificial, las isletas y los puentes rústicos. Otros lugares dieron vida a un espacio distinguido: una avenida de macadán, el pabellón de música, el castillo sobre el lago, la desaparecida vaquería para expendio de leche fresca y la plaza de juego para niños.
Pese a que perdió parte de su brillo, el parque sigue siendo el principal núcleo de juegos mecánicos de la ciudad.
Y da cabida a varios lugares importantes: la sede administrativa del Mercosur, el Museo Nacional de Artes Visuales, el Teatro de Verano y la cancha de Defensor Sporting.
La Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) se propone recuperar el parque con la incorporación de juegos temáticos y nuevas propuestas gastronómicas y culturales.
La Asociación Nacional de Micro y Pequeñas Empresas (Anmype) presentó ayer el proyecto que fue escogido por la IMM entre tres propuestas. Quedaron por el camino una del Parque Arauco de Chile y otra de un conglomerado de empresarios uruguayos vinculados a los juegos de diversión.
La propuesta de Anmype involucra a un grupo de permisarios gastronómicos del Parque Rodó y del Parque de la Costa de Argentina.
De todos modos, Amnype deberá participar de una licitación pública, a la que llegará con beneficios en el puntaje.
Según se indicó, la licitación podría estar lista en octubre, por lo que las obras, tras los plazos de selección y estudio de propuestas, comenzarían a mediados de 2009.
La iniciativa implica una inversión de entre US$ 6.000.000 y US$ 10.000.000, según dijo a El País el director de Asuntos Económicos de la IMM, Luis Polakof. Faltan definir aspectos de gestión y funcionamiento del futuro emprendimiento.
INTEGRADO. El proyecto incluye la integración del parque infantil con el resto de los juegos. Para 21 de Setiembre y Bulevar Artigas, donde se encuentra actualmente el parque infantil, se prepone la construcción de un "centro multiuso educativo en ciencias y artes".
Como se observa en la infografía, el parque tendrá tres zonas definidas, con dos conectores. Lo novedoso: se agrega un polo gastronómico en la zona delimitada por la avenida Herrera y Reissig, frente a la garita policial, y una estructura en una de las islas del lago artificial del Parque Rodó, donde probablemente se construya una heladería.
El edificio donde hoy funciona W Lounge será recuperado manteniendo su imagen original, ejemplo de la arquitectura "naval" de la década de 1930.
Si bien Plaza Mateo no forma parte de este llamado a licitación, el equipo técnico presentado por Anmype considera que, acorde a la propuesta, se deberá reacondicionar el lugar y recuperar su pequeño teatro.
Para el viejo foso del Forte di Makale, con siete metros de desnivel en algunos puntos con respecto a la vereda, se propone crear un "punto de encuentro" cerrado y acondicionado térmicamente. Este espacio tendrá servicios higiénicos, bar con comidas rápidas, oficina de información turística y tiendas comerciales.
Algunos locales emblemáticos (cuyos propietarios integran el conglomerado de empresas seleccionado) permanecerán en el lugar. Éstos son el boliche Rodelú (que data de 1916), Don Trigo, el Forte di Makale y las churrerías Los Mellizos, La Manola y La Madrileña, estas últimas con medio siglo de existencia.
CULTURA. En el espacio que va desde Herrera y Reissig hasta 21 de Setiembre y Bulevar Artigas, habrá un "conector" que vinculará la zona donde actualmente se encuentra el parque infantil con el área sobre la rambla.
Esta faja de fuerte carácter peatonal, de unos 300 metros de largo, está contenida entre las instalaciones de la Plaza de Deportes, el Museo Nacional de Artes Visuales, las canchas de bochas y el área de juegos mecánicos para niños.
Para esta amplia zona se propone una transformación hacia lo que se ha dado a llamar "El paseo de los museos".
Allí habrá exposiciones al aire libre, esculturas y ferias (por ejemplo la Feria del Libro), que muchas veces carecen de lugares aptos y acondicionados en la ciudad como para poder desarrollarse.
El área que ocupará el futuro "Centro multiuso educativo en ciencias y artes" cambiará y pasará a tener 800 metros cuadrados edificados, con espacios preparados para diversas actividades culturales.
"Retire el pie del pedal, finalizó la vuelta"
La IMM pretende que el Parque Rodó continúe siendo abierto (no habrá vallado) y con acceso para todo público.
Sin embargo, no existe aún una definición con respecto al precio de la entrada para los juegos mecánicos. Se maneja una propuesta de cobrar un ticket único de aproximadamente $ 160, aunque no hay un acuerdo al respecto. También se podría seguir cobrando un ticket por juego.
Las actuales atracciones serán trasladadas a otro lugar: las opciones más probables son el Prado (no es lo que quieren los inversores), Canelones, Maldonado o incluso Colonia, dijo Polakof a El País.
En el Prado habría una competencia directa con el nuevo Parque Rodó, lo cual podría interpretarse como "una mala señal política" de parte de la IMM hacia el futuro concesionario.
Lo que sí es un hecho es que algunas cosas no se verán más en el Parque Rodó. Así como la inolvidable expresión "retire el pie del pedal, finalizó la vuelta" (de la vieja pista del "8") aún resuena en la cabeza de muchos jóvenes y adultos, otros juegos también pasarán a ser patrimonio de la memoria colectiva.
Omar Bouhid, encargado de diseño del proyecto junto a el arquitecto Aldo Ramírez, dijo a El País que el futuro parque tendrá 30 nuevos juegos mecánicos, algunos de ellos "extremos", como los que existen en el Parque de la Costa de Argentina.
"Lo planteamos como un punto de vista hacia el futuro. Si algo le vamos a hacer no es reacomodarlo un poquito. Lo estamos replanteando, sin modificarlo, con mucho respeto, pero proyectándolo hacia el futuro", sostuvo Bouhid.
El parque también tendrá una "vía blanca" para trotar y andar en bicicleta, sede de administración, servicios higiénicos, cámaras de seguridad, teléfonos públicos y tiendas de souvenirs pensadas principalmente para los turistas.