Fuerzas uruguayas en el Congo continúan ilesas; violencia en aumento

| Militares franceses evalúan una misión de apoyo a los casi 700 efectivos uruguayos desplegados en el área, informó Fau

El ministro de Defensa Yamandú Fau sostuvo ayer que entre las fuerzas de paz uruguayas en Bunia (Congo) no hay heridos ni lesionados, si bien reconoció que "están en una situación de alta conflictividad". En la estratégica ciudad congoleña persisten los enfrentamientos violentos, de los cuales surgió una ola de "canibalismo", informaron agencias internacionales de noticias.

Al mismo tiempo, se supo que ayer un equipo de reconocimiento del Ejército francés llegó ayer a Bunia, para estudiar el eventual despliegue de una fuerza internacional de las Naciones Unidas en la región.

Durante su acuerdo semanal, el presidente Jorge Batlle pidió a Fau la actualización de los datos sobre las fuerzas de paz uruguayas en el Congo. Al término de la reunión, el ministro aseguró en rueda de prensa que los militares uruguayos sólo han debido efectuar "algunos disparos intimidatorios", al aire, para disuadir eventuales focos de hostilidad. "No ha habido combates, que es lo que nosotros no vamos a llevar a cabo", subrayó.

Asimismo, Fau dijo que Francia ya mandó observadores a la zona, con miras al envío de tropas de paz que respaldarían a los uruguayos, pero advirtió que los refuerzos sólo se concretarán en la medida que respondan a decisiones de Naciones Unidas.

Si bien hasta el momento no debieron entrar en combate y no han tenido heridos en sus filas, las fuerzas uruguayas se encuentran en una zona donde la violencia recrudece con las horas. Por otra parte, las agencias de noticias señalan la inminencia de un ataque de milicias rebeldes contra el aeropuerto de Bunia, que constituye la única vía disponible de comunicación entre la localidad y el resto de ese país africano.

La base del contingente militar de Naciones Unidas se encuentra en Bunia, donde hay unos 700 soldados uruguayos y 20 observadores. El lunes, efectivos uruguayos debieron abandonar un puesto de control en las afueras de la ciudad, en virtud del "creciente deterioro" de las condiciones de seguridad en la zona.

CANIBALISMO. Bunia es disputada por los integrantes de la etnia hema y lendu. Hasta hace unos días, una fuerza militar ugandesa evitaba los enfrentamientos entre ambas etnias, rivales históricas. Al retiro de ese contingente le sucedió una serie de enfrentamientos, que se intensifica cada día. Decenas de cadáveres fueron retirados de las calles de Bunia en los últimos días, muchos de ellos mutilados.

A todo eso se suma la constatación de una ola de canibalismo en el área, que tiene su explicación en ritos tribales, según lo informó ayer la agencia de noticias EFE. Varios sobrevivientes coinciden al señalar que, una vez que se apoderan del cadáver de un enemigo, abren su pecho a cuchilladas, les arrancan el corazón, el hígado y los pulmones, y se los comen crudos. Según sus creencias, con ello se apoderan de la fortaleza de sus enemigos. También cortan los órganos sexuales de los rivales, y los utilizan como amuletos que significan "fuente de virilidad", informó EFE.

La agencia citó a Joseph Deneckere, un sacerdote que vive en la República Democrática del Congo (RDC) desde la década de 1970, y que explicó que las creencias supersticiosas, el odio y las venganzas étnicas son algunas de las principales causas del canibalismo.

Paralelamente, el domingo fueron encontrados los cadáveres de dos observadores de la Misión de Naciones Unidas en el Congo (Monuc), ambos "horriblemente mutilados", según fuentes citadas por EFE. Los observadores hallados muertos son de origen jordano y nigeriano, y sus colegas presumen que fueron asesinados por "niños soldado" que integran una de las milicias en conflicto.

El viernes pasado, representantes de los grupos rebeldes firmaron un armisticio en Dar es Salaam, capital de Tanzania, a instancias del presidente del Congo Joseph Kabila. Sin embargo, hasta ayer ese pacto sólo existía en los papeles.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar