Fray Bentos vivió un siglo de esplendor con la llegada de los capitales ingleses y alemanes

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Desde el siglo XIX y hasta mediados del siglo XX, Uruguay fue receptor de la última gran oleada de inversiones extranjeras, y Fray Bentos el centro de un despegue industrial como no volvió a verse en el país.

En hoteles y restaurantes de Fray Bentos pueden verse en las paredes viejas fotografías de los años 40, cuando su puerto acogía barcos de porte y el trajín en los muelles era comparable al de ciudades extranjeras.

Los capitales alemanes e ingleses que hicieron nacer el saladero Liebig`s primero, y el Frigorífico Anglo después, produjeron durante un siglo y medio extracto de carne y corned beef para el mundo entero.

El historiador local René Boretto describe que ya en 1865, la Liebig`s Extract of Meat Company Limited se convirtió en uno de los mayores emprendimientos industriales del país "y la introducción de alta tecnología por su puerto permite defender la idea de que Fray Bentos fue, sin dudas, el lugar donde nació la revolución industrial en el Río de la Plata". En esta ciudad se encendió la primera lamparilla eléctrica de Uruguay y, según algunas fuentes, de América del Sur.

La capital de Río Negro era el lugar económicamente mejor posicionado cuando a Uruguay se la llamaba la "Suiza de América"; y el Anglo fue reconocido como "la cocina del mundo" en las guerras mundiales (dos tanques de guerra británicos llevaron el nombre de Fray Bentos).

Winston Churchill consumió corned beef fraybentino en la guerra de los boers, en Sudáfrica, y Julio Verne recurrió al extracto de carne fabricado en Río Negro para alimentar a los imaginarios viajeros de su novela De la Tierra a la Luna.

En el Frigorífico Anglo trabajaban, en las primeras décadas del siglo XX, cerca de 4.500 operarios estables, muchos inmigrantes de países europeos y sudamericanos.

¿Qué fue de esa época?

En gran parte de la población fraybentina predomina la idea de que "los ingleses se fueron cansados de tanta protesta social". Aún se recuerda la famosa frase "que se vayan los gringos" en boca de los trabajadores que, a mediados de los años 40, crearon el sindicato de la carne y realizaron las primeras huelgas en la industria frigorífica.

Los ingleses se fueron desprendiendo de sus inversiones en los años 50 y el cierre definitivo del Anglo se produjo en agosto de 1969.

Dejaron una huella histórica en Río Negro, un departamento que hoy está a la cabeza del desempleo en Uruguay.

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