RENZO ROSSELLO
La pregunta en Fray Bentos es: ¿y después qué? El rostro de la ciudad cambió drásticamente en los últimos tres meses. Algunos ganan, otros pierden, pero cuando los 4.000 operarios abandonen la ciudad nadie sabe a ciencia cierta qué ocurrirá.
Los sociólogos Enrique Gallichio y Diana Grotiuz concluyeron un informe de impacto socioeconómico de la ciudad. Fueron contratados por la empresa Botnia, que debía cumplir con el requisito exigido por la Dinama. El informe halló luces y sombras, aunque en el balance los beneficios son claramente superiores.
"Vamos detectando las mismas tendencias que veníamos observando las veces anteriores: un crecimiento enorme del empleo, en el dinamismo, en la mentalidad de la gente", explica Gallichio a El País.
"Detectamos cierto temor sobre la sostenibilidad de este proceso y la pregunta de la gente: ¿después de la construcción, qué? Gente que siente que tiene empleo hoy, pero quién sabe si lo tendrá mañana", agrega.
El diagnóstico que hacen los profesionales, empero, no es sombrío como parece ser la sensación de los fraybentinos. "La situación no será la de ahora, en cuanto al dinamismo que se observa, pero será mejor a la que se vivía en Fray Bentos hace tres años, cuando comenzó este proceso", asegura.
NUEVA CARA. En apenas tres meses la fisonomía de esta ciudad de 25 mil habitantes cambió drásticamente. En este momento Fray Bentos vive con intensidad un fenómeno al que no estaba acostumbrada: la vida nocturna.
Una simple recorrida por la calle principal muestra una abigarrada multitud multiétnica que deambula entre los nativos. Finlandeses, polacos, checos, turcos, conforman el grueso del millar de trabajadores extranjeros que en este momento está activo en la planta de Botnia.
"No damos abasto, tenemos trabajo todas las noches, pero los fines de semana es un infierno", dice Carlos Gilardoni, más conocido como "El Paraguayo", dueño de uno de los boliches más concurridos, particularmente por los trabajadores finlandeses. "Tenemos el problema del idioma, aunque mis hijos se arreglan bastante bien con el inglés", cuenta el empresario, "pero hay gente, como los turcos que sólo hablan su idioma. Hemos perdido clientes solamente por no entendernos".
Muchos comercios menores, alentados por la fuerte demanda, extendieron sus servicios con puestos callejeros, sobre todo de comida.
Y también, junto a este crecimiento económico formal, o relativamente formal, se han expandido otras prácticas definitivamente informales. Es el caso de la prostitución, que junto al gran consumo de bebidas alcohólicas ha generado patrones de conducta algo desacostumbrados en la ciudad.
"Creo que va a cambiar sustancialmente la composición social de Fray Bentos a futuro", convino el sociólogo Gallichio. Aunque acotó que el fenómeno migratorio actual, de hombres solos, tiene un término en el tiempo. "Para los puestos estables que se generan, la población inmigrante viene con sus familias y cambia entonces la composición sustancialmente", explica.
El informe de impacto socio económico resalta, entre otros puntos, la necesidad de políticas centrales dirigidas al apoyo de las pequeñas y medianas empresas, la instalación de un parque industrial -una idea que impulsa el intendente Omar Lafluf- y un mayor apoyo a las actividades turísticas. Fray Bentos recién comienza a abrir los ojos a esta realidad.
Algunas claves del fenómeno
El fuerte incremento de puestos de trabajo en la obra de Botnia tuvo su contrapartida en un "boom" de los alquileres. A modo de ejemplo, informaron comerciantes y autoridades locales, un alquiler que antes de que comenzaran las obras valía $ 1.500 ahora pasó a valer $ 5.000. La oferta va desde viviendas completas, a espacios compartidos.
El balneario Las Cañas, cercano a Fray Bentos, cuenta con unas 300 viviendas, la mitad de ellas son propiedad de entrerrianos. Todo el cupo de viviendas de Las Cañas se encuentra actualmente alquilado para los obreros de Botnia.
La obra de Botnia llegará a su pico máximo de ocupación en diciembre, con un total de 4.000 puestos. La construcción, según el programa de la empresa, concluirá en el último trimestre de 2007. Una vez que esté en su fase operativa la planta generará unos 500 puestos de trabajo directo, y entre 2.000 y 2.500 indirectos.