Fotos de ataúdes de soldados muertos irritan al Pentágono

| Una empleada que fotografió una veintena de ataúdes cargados en un avión para su retorno a EEUU fue despedida

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AP

Washington - La irritación del Pentágono por la divulgación de fotografías de ataúdes en los cuales se trasladan los cadáveres de los soldados muertos en Irak, aseguró hoy la difusión más amplia de las imágenes y una controversia en torno a ellas.

Al comienzo de la invasión de Irak, en marzo de 2003, el Pentágono puso fin a la cobertura periodística de las ceremonias que rodean el retorno de los muertos a la base Dover de la Fuerza Aérea, en Delaware, y de la mayor parte de las ceremonias de sepultura.

El argumento principal del Pentágono es que el retorno de los restos de los muertos es una situación penosa para las familias, que merece el respeto de la prensa, y no se beneficia con la divulgación de imágenes.

Russ Kick, quien dirige un sitio de internet llamado Memory Hole (El agujero en la memoria, www.thememoryhole.org ) había solicitado, al amparo de la Ley de Libertad de Información, que la Fuerza Aérea le entregara fotos tomadas en Dover.

Inicialmente, la Fuerza Aérea había rechazado el pedido, pero ante una apelación entregó unas 360 fotografías que Kick colocó la semana pasada en su sitio de internet.

Algunas de las fotografías aparecen hoy en primera plana de los principales diarios de EEUU y en numerosos sitios de internet.

Los responsables del Pentágono" no están contentos con la divulgación", reconoció un portavoz de la base aérea de Dover (Delaware, noreste), donde está centralizada la recepción de féretros procedentes de Irak.

La controversia sobre las imágenes alcanzó el jueves un nuevo nivel cuando se difundió que una empresa contratista del Pentágono había despedido a una empleada que fotografió una veintena de ataúdes cargados en un avión para su retorno a EEUU.

La fotografía tomada por una empleada civil de una empresa privada en el Aeropuerto Internacional de Kuwait, acabó publicada el domingo pasado en la primera página del diario "The Seattle Times".

Tami Silicio, de 50 años, y su esposo David Landry, que trabajaba con ella para la firma MayTag en un contrato de transportes en el Aeropuerto Internacional de Kuwait, fueron despedidos, después de que oficiales militares mostraron su malestar a la empresa.

Silicio dijo que su intención había sido mostrar con qué respeto las fuerzas militares y los estibadores tratan los ataúdes que contienen los restos de soldados muertos en la guerra.

En llamadas a emisoras de radio y televisión de todo el país, numerosas personas han expresado desde ayer tanto su repudio a la divulgación de las fotos como la sospecha de que la censura del Pentágono apunta a impedir que la opinión pública se vuelque contra la guerra, como ya ocurriera con la de Vietnam.

EFE

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