La fiscal de Pando, Nancy Hagoopian, pidió el archivo del caso de la muerte del científico chileno Eugenio Berríos, por entender que no existen pruebas de que militares uruguayos hayan tenido que ver con su deceso ni hayan colaborado con el proceso, dijo a El País el juez Pedro Salazar. Sin embargo el magistrado entendió que hay otras pruebas para diligenciar antes de pronunciarse y no descarta volver a citar a los militares en las próximas semanas.
Los militares retirados Eduardo Radaelli, Tomás Casella y Wellington Sarli declararon varias veces en el juzgado de Pando por la investigación de la muerte de Berríos.
EXTRADICION. Para evitar a los medios de prensa el juez Gustavo Mirabal dispuso en la noche del jueves citar a los tres militares cuya extradición fue pedida por la justicia chilena. Después de que el juzgado estaba cerrado, se presentaron Radaelli, Casella y Sarli acompañados con el comandante en jefe del Ejército, Santiago Pomoli.
El juez esperó que Pomoli regresara de Haití para realizar la audiencia. Ayer el comandante se comprometió a que los militares no saldrán del país mientras el magistrado estudia el caso.
Los tres militares no aceptaron viajar a Chile para declarar por el viaje y ahora comenzará el juicio.
La defensa de los enjuiciados en Chile tiene tres días para contestar a la acusación de ese país. Luego el expediente pasará en vista al fiscal Luis Bajac para que se pronuncie y finalmente el juez resolverá. Los tres están procesados en Chile desde diciembre pasado. Según el fallo, habrían estado a cargo de mantener a Berríos bajo control.
Fuentes militares dijeron a El País que si se decide la extradición, la decisión judicial será respetada.
Mientras, se pudo saber que el juzgado de Pando —donde se investiga la muerte de Berríos— enviará copia de todo el expediente a la justicia de Chile. Aunque la fiscal se opuso y apeló esa decisión un tribunal de Apelaciones estableció que la nueva norma de presumarios (ley 17.773) que quitó el carácter de reservado al expediente habilita a hacer lugar al pedido.
PANDO. En esta sede, la fiscal Hagoopian pidió el archivo en diciembre pasado. Sin embargo Salazar decidió tomar otras declaraciones antes de tomar una decisión.
Entre esas declaraciones podrían volver a declarar los tres militares. Radaella y Casella declararon unas tres veces, en tanto Sarli lo hizo una vez. Los militares siempre negaron tener algo que ver con el secuestro y muerte del químico chileno.
Por esta causa, Salazar citó a todas las personas involucradas en el caso que ya habían declarado en 1995, se constituyó en Parque del Plata y en El Pinar, tomaron declaración del general Mario Aguerrondo en su domicilio.
Entre ellos declaró una testigo que lo vio después de los incidentes de Parque del Plata. Berríos llegó a Montevideo en octubre de 1991. El 15 de noviembre de 1992, requerido por la justicia de su país, se presentó en la comisaría de Parque del Plata diciendo que estaba secuestrado por militares uruguayos.
El 13 de abril de 1995 fueron hallados en El Pinar restos óseos con dos tiros en el cráneo. Luego se confirmó que los restos eran de Berríos y que habría muerto entre abril y enero de 1993.
En noviembre de 1998, el juez de Pando Alvaro González archivó el caso hasta que en mayo de 2001 la fiscal Nancy Hagoopian pidió su reapertura.
Dos testigos reconocen a militares chilenos que acompañaron a Berríos a Uruguay.