Mirtha Legrand puso sobre la mesa el tema de la inseguridad, que tanto preocupa a los argentinos. Sumó su voz al reclamo hecho por Marcelo Tinelli y Susana Giménez. Pero la veterana diva fue más lejos al convocar a una marcha, en silencio y sin banderas políticas, que demuestre el descontento que existe en la sociedad. Las palabras de Mirtha Legrand, recibieron una dura respuesta de los allegados al gobierno. Un militante piquetero preguntó ¿y estos quiénes se creen que son?, mientras que uno de los ministros aseguró que el índice de criminalidad está entre los más bajos de Latinoamérica, aunque la sensación del hombre de a pie no se corresponda con esta afirmación.
La polémica entre el gobierno argentino y las estrellas de TV, sobre temas tan candentes como inseguridad y pobreza, sumó ayer un nuevo capítulo que tuvo como protagonista a una de las reinas del rating, Mirtha Legrand. La diva de los almuerzos, dijo frente a cámaras, que había empezado a organizar un acto - una marcha, un evento, aún no sabía bien - contra la inseguridad, a realizarse en diciembre. Agregó que el primer paso había sido contactarse con Marcelo Tinelli y Susana Giménez para pedirles su presencia en el acto, lo que había sido confirmado por ambos. Estos últimos habían tenido una actitud similar a la de Mirtha, utilizando sus respectivos programas para mostrar sus marcadas diferencias con la presidenta Cristina Kirchner.
"Sin banderas políticas, se tratará de mostrar el descontento con todo lo que está pasando. En el cierre, se cantará el himno nacional", adelantaron fuentes cercanas a la diva.
La propuesta recibió tantas señales de apoyo como de rechazo. Juan Carlos Blumberg y la actriz Georgina Barbarossa coincidieron en que llegó el momento de actuar para terminar con el problema de la inseguridad. En el otro extremo, el líder piquetero Luis D`Elía, caballito de batalla del matrimonio Kirchner dijo: ¿pero quién conoce a Legrand o Tinelli? Con mejor lenguaje y poder de convicción, el Ministro de Justicia, Julio Alak, salió al cruce diciendo que las tasas de criminalidad de Argentina están entre las más bajas de Latinoamérica. Sin embargo, las estrellas no han hecho otra cosa que demostrar que tienen tanto o más poder de convocatoria que los gobernantes.
LOS DICHOS DE TINELLI. Uno de los primeros en entrar al ruedo fue Tinelli. En ocasión del brutal asalto sufrido por el ex jugador Fernando Cáceres, el conductor dijo en su programa. "Por Dios, qué violencia, qué locura... Acá todavía estamos discutiendo si los metemos presos, si 16, 17, si los derechos humanos... El único derecho humano es el derecho a la vida y están matando a la gente por la calle de una manera impresionante..."
La Legrand imploró: "Nosotros señora (presidente) tenemos la fortuna de poder decirles a ustedes estas cosas. No piense "¡Ay! esta que gana tanto". Sí yo gano, por eso trabajo tanto, y por eso gracias a Dios, la gente me quiere. Pero antes que nada soy ciudadana y tengo derecho a exigir seguridad".
También Susana Giménez utilizó la pantalla para reclamar: "Soy una ciudadana que está harta como el resto del mundo. El tema de la seguridad es prioritario, pero parece que a la gente que tiene la posibilidad de hacer algo en la mano no le importara, porque el pueblo no piensa en otra cosa".
La voz de la presidenta Fernández de Kirchner no tardó en hacerse oír. En un controvertido discurso acusó a estas figuras de servirse de los problemas del país para aumentar los índices de rating.
"Hay ciertos intereses económicos a quienes les gusta mostrar por la TV a los pobres y a los negros cuando están desvalidos y llorando para demostrar su pobreza. Pero cuando esos negros y esos pobres se organizan, generan organización popular, trabajo y dignidad, entonces ahí ya comienzan a molestar y empiezan a ser tildados de revoltosos. A ellos les sirve mostrar a los pobres llorando y pidiendo", fustigó la Presidenta.