Familiares, conocidos y amigos de Richard Hernández, productor asesinado el sábado por desconocidos, se congregarán en ruta 5, a la altura del ingreso a Progreso, para manifestar por la inseguridad del lugar. Según adelantó el hijo del fallecido, Iván (32), el objetivo de la manifestación es pedir más patrullaje y presencia policial.
Como se informó, Hernández fue ultimado por desconocidos en el camino rural donde vivió toda su vida. Persiguió una moto en la que circulaban foráneos entre los cuales estaría el homicida, que lo ultimó con un disparo en el pecho.
Ayer, a casi 48 horas del fallecimiento de su padre, Iván contó que los vecinos del Camino Cruz del Sur o Continuación Montevideo suelen llamarse y conectarse cuando salen para tener alertado a todo el barrio sobre su ausencia. Son unas 30 familias en un radio de 3 kilómetros. Todos tienen los números telefónicos de todos, pero además, casi todos tienen alarma, y dejan sereno.
Entre los Hernández la cosa era intrafamiliar también. Los padres, Siul (77) y su señora Teresa, sus hijos Armando y el ahora fallecido Richard, con sus esposas e hijos, solían organizarse para nunca dejar vacías las tres casas linderas.
Pero justamente esto selló la suerte del mayor de los hijos de Siul el sábado, cuando la familia se fue a Canelones a disfrutar de la coronación de la Reina de la Vendimia, ya que participaba la hija adolescente de Armando. En tanto, Richard y su vecino Fernando Proto se alarmaron por la presencia de jóvenes que circulaban en dos motos y que, según Proto, detuvieron los motores y pararon en la casa de otro vecino que sufre problemas de salud.
En el momento que los dos conversaban pasó la moto que Richard, sin dudar, se decidió a seguir. Proto, en tanto, fue a buscar su bicicleta. Para cuando lo alcanzó, Hernández yacía sin vida al lado de su moto.
En esa zona, los delitos más comunes son los de abigeato pero "nos roban de todo" dijo el padre de Hernández, en diálogo con El País. Siul y su hijo exhibieron hace casi cuatro años, media docena de terneros degollados, producto de un abigeato. Y padre e hijo, se quejaban de la inseguridad, como lo hacen ahora. Aunque Richard ya no esté. Vecinos y familiares, no ocultan su indignación y en la casa de familia reclamaban y protestaban contra el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, los jueces y la policía.
Ayer por la tarde, la policía interrogaba a una segunda persona que no estaba vinculada a la que fue detenida, pero fue dejada en libertad. La primera persona declaró y fue procesada por suministro de drogas.