PUNTA DEL ESTE | M. GALLARDO
"Lo que notamos es que a esta misma altura del año pasado había más turistas norteamericanos y europeos. Muchos más. Se siente su ausencia porque por esta misma época trabajamos muy bien con este tipo de cliente", comentó ayer Eduardo, uno de los mozos de la clásica confitería de la avenida Gorlero.
Un panorama similar comentan las alquiladoras de automóviles sin chofer que denuncian una importante caída y anulación de reservas para fin de año provenientes de fuera de la región.
Algo parecido ocurre con brasileños que, en algunos casos, hasta prefirieron perder la seña del alquiler antes que concretar un fuerte desembolso. La ausencia de turistas extrarregionales se siente y no es difícil encontrarle la explicación que tiene nombre y apellido: crisis global.
En Punta del Este se puede comer a partir de $ 175 el menú del día del local de comidas rápidas de Tienda Inglesa. Por ese dinero se ofrece una milanesa con puré, refresco o jugo de naranja de medio litro más café. En Gorlero un sándwich caliente con refresco de 285 centímetros cúbicos cuesta $ 210 pesos. En los restaurantes de Punta del Este, los precios van desde los US$ 15 en adelante por cubierto, hasta los US$ 200 o más (según el vino) en los restaurantes de mayor clase.