Londres - Robin Cook, el ex canciller británico del Partido Laborista que se alejó del gobierno de Tony Blair por su oposición a la guerra y ocupación de Irak, murió hoy, a los 59 años, tras sufrir un colapso durante una caminata en una montaña en Escocia.
El parlamentario laborista, un apasionado de las caminatas, paseaba junto a su esposa Gaynor cerca de la cumbre de la montaña Ben Stack, en el noroeste de Escocia, cuando se desmayó.
Su acompañante intentó reanimarlo mediante las instrucciones recibidas telefónicamente.
Luego fue trasladado en helicóptero al hospital de Raigmore en la localidad de Inverness, donde las tareas de reanimación no tuvieron éxito.
Cook asumió como canciller en 1997, con el inicio del primer gobierno de Blair, pero con la reelección de 2001 fue designado líder de la Cámara de los Comunes, un cargo ministerial.
En 2003 Cook renunció a esa función tras la decisión del gobierno de Blair de participar en la guerra contra Irak.
A partir de entonces encabezó una fuerte campaña contra la intervención militar y se convirtió en el líder de los rebeldes laboristas del parlamento que critican la política exterior del gobierno, por su alineamiento incondicional con Estados Unidos.
Tras la noticia de su muerte, el actual canciller Jack Straw dijo: fue un gran parlamentario de su generación y un muy buen ministro de Exterior .
Por su parte, el ex ministro del Interior David Blunkett, cercano a Blair, sostuvo: esta es una terrible tragedia, no solo para aquellos que lo conocieron y quisieron, sino también para la vida política del país .
Robin Cook, nacido en Bellshill, Escocia, en 1946, era un político muy popular a nivel nacional y en el ámbito político internacional.
Fue elegido por primera vez como parlamentario laborista por el distrito de Edimburgo Central en 1974. A partir de 1983 fue parlamentario por el distrito de Livingston.
En 1989 se convirtió en el ministro de Salud en las sombras, dado que gobernaban los conservadores, y en 1994 pasó al ministerio de Exterior en las sombras.
Cuando en 1997 asumió el laborismo y él quedó a cargo de la cartera de Exterior, dijo que quería llevar una nueva dimensión ética en la política externa británica .
Cook estuvo entre quienes respaldaron fuertemente la intervención de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Kosovo en 1999.
Más tarde dijo que la defensa de Kosovo fue un motivo de orgullo.
Entre las críticas a la guerra y ocupación de Irak, difundidas en diversos diarios locales y extranjeros, Cook le exigió a Blair un compromiso ante el partido en contra de nuevos ataques preventivos y cuestionó insistentemente los argumentos utilizados para invadir el país árabe.
Tras los atentados cometidos en Londres el 7 y 21 de julio, Cook consideró que la espantosa experiencia debía dar alguna comprensión sobre la violencia diaria en Irak y resaltó que como potencia ocupante su país tiene una responsabilidad en garantizar la seguridad de la población iraquí.
ANSA