Mucho patrullaje, mayor movilidad y mostrar presencia. Esas son las ideas que transmitió el experto en seguridad Lawrence Sherman a los mandos policiales uruguayos. Dijo que el éxito no está en tener más detenidos, sino en reducir el crimen.
El experto estadounidense en seguridad ciudadana y convivencia urbana Lawrence Sherman brinda durante esta semana asesoramiento al Ministerio del Interior y a la Policía.
El académico, que es director del Centro de Criminología de la Universidad de Pennsylvania, mantuvo el lunes una extensa reunión con el comando técnico del ministerio y con jefes policiales de todo el país. Con igual objetivo, hoy mantendrá una reunión con comisarios del área metropolitana.
"Mucha movilidad, más patrullaje, circular, mostrar presencia", eso es lo que sugirió Sherman a los policías en la reunión del lunes, según relataron participantes del encuentro a El País. Además, recomendó atacar el delito por "familias", lo que implica atacar por separado las rapiñas, las violaciones y los hurtos, entre otros.
Quienes concurrieron a la reunión destacaron la carrera de Sherman en el tema seguridad pública, con más de 30 años de trabajo en países como EE.UU., Inglaterra y Canadá.
En tanto, en el día de ayer el experto brindó una conferencia en el Paraninfo de la Universidad de la República. "Más Policía sumado a menos prisioneros es igual a menos crimen", fue el título de la exposición.
En la actividad estuvo la cúpula de la cartera de Interior y el ministro Eduardo Bonomi dijo que "estamos viviendo momentos complicados", luego de que se realizara un minuto de silencio en memoria del policía William Soriano, asesinado el domingo en Cerro Norte.
Sherman centró su exposición en explicar que las políticas tendientes a reforzar las penas no eran satisfactorias a largo plazo para reducir el delito y que el aumento del número de policías mejoraba la situación dependiendo de la forma en que se utilizaran los efectivos.
El académico repasó distintas medidas implementadas a nivel internacional que demostraban, con la ubicación de policías en "puntos calientes" o a través de la falta de efectivos en otras zonas, cómo se comportaba el índice de delincuencia.
"Los experimentos muestran que los delitos se concentran en muy pocos lugares, por eso probamos aumentando la presencia de policías en esos lugares y no tanto en sitios que hay menos gente", dijo Sherman.
Además, recalcó que el trabajo en esas zonas y la posterior reducción del crimen, no significa que los delitos se trasladen y aumenten en otros sitios. "Si uno evita el delito en un lugar no quiere decir que va a saltar en otro lado", expresó.
De todos modos, el experto aclaró que las mismas experiencias demuestran que cuando hay muy poca presencia policial de forma sostenida en los mismos sitios, termina habiendo una "explosión del delito". "Si sacamos el control policial de un lugar con delitos frecuentes el resultado es el caos", dijo Sherman al mostrar lo necesario de la presencia de la Policía.
Sherman hizo referencia a la necesidad de controlar la tenencia y el porte de armas de fuego. "En EE.UU. se reforzó el control público de porte de armas y eso hizo disminuir los tiroteos y la violencia. Varios estudios muestran que cuando hay menos incautación de armas hay más cantidad de heridos y asesinados", señaló.
CORRUPCIÓN. Sherman dedicó parte de su oratoria a la necesidad de trabajar contra la corrupción policial. En ese sentido, afirmó que hay que planificar políticas anticorrupción siempre mirando al futuro y apoyadas en la tecnología, con el propósito de lograr evidencias. A su entender, es muy difícil demostrar lo que ya sucedió porque "nunca se encontrarán pruebas contra los policías".
El director del Centro de Criminología de la Universidad de Pennsylvania hizo énfasis en controlar a la Policía. "Cuando se procesa a un policía por corrupto (luego de una eficiente investigación interna) se fortalece la imagen del cuerpo", dijo, y agregó: "Que se sepa públicamente que se eliminó la corrupción organizada".
JÓVENES Y CÁRCELES. En su exposición, Sherman tocó dos temas que están en pleno debate en Uruguay: la delincuencia juvenil y la falta de rehabilitación en el sistema carcelario.
Según expresó el experto, distintas experiencias mostraron que "cuando los jóvenes tienen menor percepción de que los están controlando y de que los pueden agarrar, cometen más delitos". Así, entendió que es necesario avanzar en un sistema de penas alternativas antes que optar por la prisión: "Cuando uno procesa a delincuentes juveniles se observa que luego cometen más delitos que si se les pone medidas alternativas, se habla con sus padres o se les dice que se vayan".
Sobre los establecimientos penitenciarios, Sherman opinó que analizar el beneficio de poner a alguien detrás de las rejas en base a los delitos "que no cometerá" no es lo mejor, sino que se deben considerar todos los delitos que comete luego de la prisión. "Cuando alguien sale de la cárcel comete delitos con más frecuencia y en cantidad mucho mayor que otros", dijo.
"La solución es más policías y no más presos, la Policía puede prevenir el crimen, las cárceles no. Pero en general la cárcel se ve como la solución más fácil", opinó Sherman e instó a invertir en prevención del delito.
Convenio de Udelar e Interior
La Universidad de la República y el Ministerio del Interior firmaron un acuerdo de intercambio para sumar "más recursos intelectuales y culturales al diseño de políticas públicas de seguridad".
El ministro Eduardo Bonomi dijo que hay que enfrentar la inseguridad desde distintos puntos de vista y ver "cómo podemos mejorar la convivencia, algo que lleva a una mejora en la seguridad". También estuvieron presentes el subsecretario Jorge Vázquez, el rector Rodrigo Arocena y varios mandos policiales.