Examinar el colon con una cápsula ya es posible en Uruguay

Salud. Detecta cáncer y pólipos, no requiere anestesia y registra unas 150.000 imágenes

 20110819 800x563

DÉBORAH FRIEDMANN

Una cápsula del tamaño de una pastilla de vitaminas es el método más innovador para estudiar el colon. Permite diagnosticar cáncer, úlceras, divertículos y pólipos y ya está disponible en Uruguay.

Las cápsulas para estudiar el estado de órganos no son novedosas. Pero lo que hasta ahora no había era una cápsula efectiva para analizar el colon, explica a El País el gastroenterólogo Horacio Gutiérrez Galiana, director de la Clínica del Aparato Digestivo que funciona en el Hospital Italiano.

El colon, también llamado intestino grueso, forma parte del sistema digestivo. Es un tubo hueco -de aproximadamente 1,5 metros de largo- en el cual el cuerpo produce y almacena las heces.

El método para estudiar ese órgano es la colonoscopía, un procedimiento efectivo pero invasivo y molesto, que requiere anestesia general y conlleva algunos riesgos, dice el especialista. Además, al efectuarse con un instrumento que se inserta a través del ano, tiene un cierto rechazo por parte de los pacientes. Una de sus ventajas más significativas es que, además de permitir diagnosticar, posibilita efectuar maniobras terapéuticas como extirpar un pólipo o hacer una biopsia.

Ahora, la segunda generación de cápsula endoscópica de colon -la primera no resultó efectiva y por eso no se masificó-, conocida como CCE-2 abre una nueva posibilidad en materia diagnóstica, señala Gutiérrez Galiana. Comenzó a comercializarse este año y se está utilizando en Europa y en Chile. Desde la próxima semana la clínica que dirige Gutiérrez Galiana hará el estudio en Uruguay.

"Lo que hace este instrumento es algo maravilloso. Es una cápsula pequeña (32 milímetros de largo por 11 de ancho), que se toma como una vitamina. Ese minúsculo instrumento contiene una batería de diez horas de duración y una cámara. Se pueden tener dos ópticas, una de cada lado. Toma 35 fotos por segundo, cuando el ojo humano capta 24 imágenes por segundo; tiene una visión de cada lado de 172 grados, así que se puede tener una perspectiva de casi 360 grados", dice.

La efectividad de este nuevo método, desarrollado por la firma israelí Given Imaging, fue estudiada en una investigación en la que participaron 117 pacientes de ocho centros de salud en Europa. El estudio mostró que la cápsula endoscópica CCE-2 tiene una sensibilidad comparable a la colonoscopía, señala Gutiérrez.

En concreto la investigación concluyó que la cápsula detectó 84% de los pólipos de entre seis y diez milímetros (mientras que la colonoscopía captó 88%) y los tres carcinomas invasivos que tenían esos pacientes. "La CCE-2 parece tener una alta sensibilidad para la detección de pólipos clínicamente relevantes, por lo que podría ser considerado una herramienta adecuada para la imagenología colorrectal", indicaron autores de la investigación.

Para poder efectuarse el estudio con la cápsula, el paciente debe prepararse de un modo similar a si se realizara una colonoscopía. Eso implica tomar medicación que limpie el intestino y además hacer una dieta líquida y blanda.

El estudio puede practicarse a domicilio. La cápsula se toma como si fuera un remedio y al paciente se le colocan electrodos en el tórax y en el abdomen, que son los que captan las imágenes por radiofrecuencia. Además, la persona lleva un pequeño monitor colgado de un cinturón. Si lo desea puede ver las imágenes que la cápsula va registrando. "En general dura unas seis horas y la ventaja es que puede hacerse a domicilio. Va el técnico, instala los electrodos y el instrumento, le da los líquidos al paciente y la persona puede hacer sus actividades, ver una película, usar la computadora, leer, trabajar", señala.

Durante su recorrido, la cápsula es capaz de tomar hasta 150.000 fotografías. Las imágenes se transmiten a través de las antenas que las reciben y envían por radiofrecuencia a la unidad de grabación de datos.

La cápsula es eliminada por vía ano-rectal en un período de 24 a 48 horas. Lo hace sin complicaciones, ya que su material no agrede al tubo digestivo.

Si bien cualquier persona puede estudiarse el colon con la cápsula, Gutiérrez Galiana recomienda este método especialmente en cuatro casos: pacientes con problemas cardiovasculares o contraindicación para recibir sedación; con antecedentes familiares o genéticos de cáncer de colon y que requieren exámenes periódicos; con historia de cirugías abdominales y que tengan alteraciones anatómicas que dificulten la exploración con una colonoscopía convencional; y con exámenes de colon que no pudieron completarse.

El precio del estudio es de US$ 2.800. Gutiérrez prevé que como toda nueva tecnología, en unos meses comience a disminuir su valor.

PREVENCIÓN. El cáncer de colon tiene la particularidad de que es prevenible: detectado en la etapa de adenoma (pólipo) y hasta que se transforma en un cáncer precoz, se cura en 100% de los casos, afirma Gutiérrez Galiana. Además, la fase preclínica es extensa: nunca menor a diez años.

Pese a esto, entre las muertes por cáncer, el colorrectal es la segunda causa de fallecimientos en Uruguay. Son unas 900 personas por año. "A partir de los 50 años, la incidencia y la mortalidad por cáncer colorrectal aumenta", explica el especialista. Es por eso que desde esa edad las personas deben efectuarse un examen. Si bien lo más aconsejable es un estudio imagenológico del colon, un test de investigación de sangre oculta en materia fecal brinda indicios de si es necesario efectuarse otros estudios.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar