Hace diez años, en la madrugada del 19 de noviembre, falleció Aureliano Aguirre, quien se desempeñaba como Subdirector de El País. Fue periodista por vocación y pasión, diplomático, militante y luchador de toda la vida del Partido Nacional —fue integrante del Directorio de esa colectividad política e impulsor de la Lista 904— y por sobre todo un hombre con natural actitud de servicio a la sociedad y al país.
A partir de sus comienzos en el periodismo, en 1936, en la Página de Artes y Letras de El País, y en su posterior incorporación a la Página Editorial, Aureliano Aguirre definió un estilo analítico, con agudeza y sentido de observación, que profundizó en los hechos y en el significado de distintos acontecimiento para exponer los aspectos claves que permitieran al universo de lectores comprender diversidad de temas de un mundo cambiante. Ejemplos de ello fueron la cobertura de la situación de Europa en la posguerra y en décadas posteriores, sus crónicas asiáticas, en las que reflejó la realidad de una zona del mundo en la que incursionó como diplomático, pero sin dejar nunca su perfil de periodista.
Aureliano Aguirre actuó como Delegado Alterno Permanente ante Naciones Unidas, y Embajador en Argentina, Chile, Bélgica, Alemania Federal y Japón, así como concurrente en India y Tailandia.
En los períodos en que retornaba a Uruguay y cuando concluyó su carrera diplomática en 1987, siempre volvió a su devoción periodística, siguiendo siempre el ejemplo de su padre, Leonel Aguirre, uno de los fundadores de El País.
Con su fallecimiento, el periodismo uruguayo perdió a uno de sus baluartes. Pero, su trayectoria sigue siendo un legado de alto valor para todos.