Los desplazados por las crecidas de ríos y arroyos en Treinta y Tres y Cerro Largo, los dos departamentos más afectados por las lluvias de los últimos días, comenzaron a volver a sus casas.
No obstante, en esos gobiernos departamentales empezó a crecer la preocupación por el estado en que quedará la caminería rural que está bajo su órbita, y la falta de presupuesto para repararla.
En Cerro Largo, cerca de la mitad de los 6.000 kilómetros de caminería rural se vieron afectados por las lluvias de los últimos días, dijo a El País el intendente Christian Morel.
Además, un puente que conecta las localidades de Paso Pereira y Arévalo está en peligro de colapso. La vía está cortada, lo que obliga a los vecinos a hacer un desvío de unos cuatro kilómetros.
Morel aseguró que la comuna precisaría unos US$ 2 millones extra de parte del gobierno central para atender el problema de la caminería rural en el departamento, ya que con presupuesto propio no puede solventar las reparaciones. Morel dijo que “espera una respuesta” del gobierno al respecto.
Por su lado, el titular del Centro Coordinador de Emergencias Departamentales de Treinta y Tres, Horacio Pintos, dijo que la caminería rural del departamento parece “Sarajevo”.
El jerarca aseguró que ha dialogado con la intendencia respecto al problema, y que los daños no se han podido calcular porque buena parte de los caminos todavía está bajo agua.
De todas formas, la comuna prevé que los gastos de reparación serán “millonarios”, dijo Pintos.
Retorno
En Treinta y Tres, llegó a haber 2.000 desplazados por las crecidas en la última semana, de los cuales el 10% está regresando a sus casas, dijo Pintos.
Asimismo, el Río Olimar, cuya crecida afectó la mayor cantidad de gente, está regresando a una cota de 6,20 metros, ya por debajo del nivel de seguridad establecido en 7,20 metros.
La mayor cantidad de afectados estuvo en la capital departamental donde la intendencia utilizó el estadio municipal, el gimnasio 19 de junio y varios centro barriales para alojar a los desplazados que no pudieron autoevacuarse.
En Cerro Largo, llegó a haber unos 200 desplazados: 100 en Río Branco, unos 70 en Melo, y otros 30 en localidades más pequeñas, que ya están retornando a sus casas.
Los mayores problemas se generaron por el desborde del arroyo Conventos, que pasa por Melo, y del Río Yaguarón, que afectó la localidad de Río Branco. Los que debieron ser evacuados en la capital, se alojaron en el gimnasio municipal, mientras que en Río Branco la intendencia utilizó un gimnasio de la UTU.
Ante el retorno, la comuna activó un plan para revisar casa por casa para determinar cuál precisa ayuda para una refacción.
Los pronósticos que manejan las intendencias de Cerro Largo y Treinta y Tres, no muestran lluvias hasta el jueves de esta semana. “No quiero ni mirar para adelante porque paso amargado”, dijo Morel a El País.
La semana pasada, tras una reunión del Congreso de Intendentes, el director del Sistema Nacional de Emergencias, Leandro Palomeque, afirmó que “El Niño ya se está estableciendo en el territorio nacional”. Advirtió que el peor escenario contempla hasta 25.000 personas desplazadas y lluvias acumuladas de hasta 500 milímetros en 30 días, con el norte como principal zona afectada, aunque el fenómeno podría extenderse al centro y sur.
Intendentes piden a UTE y OSE exonerar tarifas a damnificados
Ante la emergencia por El Niño, el Congreso de Intendentes (CI) pidió a UTE y OSE exonerar pagos a familias afectadas. El organismo solicitó que los centros coordinadores de emergencias departamentales sean quienes verifiquen los damnificados para acceder al beneficio. A su vez, a principios de mes el presidente del CI, Carlos Enciso, advirtió sobre el impacto del fenómeno climático El Niño en la caminería rural de Uruguay. Solicitó recursos presupuestales y propuso que el sector forestal aporte al mantenimiento vial por el uso intensivo de los caminos. Además, dijo que se está en conversaciones con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas para “generar un fideicomiso para dar respuesta a la nueva caminería rural, vinculada a la presión, a la carga forestal y a los ejes forestales que hoy no tributan en los departamentos”.