En una disputa política sin fin, las intendencias de todo el país deben buena parte de sus ingresos al cobro del tributo de patente de rodados.
Según un análisis realizado por el abogado Alberto Varela, del estudio Ferrere, en varios departamentos de Uruguay se cobran las patentes de rodados más caras que en otros países, incluyendo a la Unión Europea, por un mismo vehículo.
Un Peugeot 307 del año 2006 paga, en Montevideo, $ 27.588 por año, en San José poco más de $ 19.404 y en Colonia $ 6.535 por la patente anual. Pero si esta persona residiera en Londres o Madrid, abonaría aún menos: en la capital inglesa ese mismo auto pagaría el equivalente a $ 5.500 y en Madrid apenas $ 2.010 por año.
Las diferencias entre los gobiernos departamentales hacen que el tributo de patente de rodados suponga una parte cada vez más decisiva de los ingresos totales, según este estudio, presentado durante la última reunión del Congreso Nacional de Intendentes.
Por ejemplo, significa el 36% de lo que recauda la Intendencia de San José, el 29% de lo que percibe Flores y el 23% de los ingresos de Maldonado, mientras en Montevideo, el tributo de patente de rodados supone el 18% del total de lo recaudado por el gobierno municipal.