PAYSANDU | SANDRA KANOVICH
El monumento a José Batlle y Ordóñez fue el primero en su homenaje y es todo un símbolo de Paysandú. Fue inaugurado en 1956, en conmemoración del centenario del nacimiento de "don Pepe".
Se erigió a la salida de la ciudad. El entonces estratégico lugar se convirtió en la década del 60 en un trébol conformado por el cruce de las rutas nacionales 3 y 90, con una avenida.
Una obra vial necesaria que relegó al imponente monumento de más de tres metros de altura, a quedar casi escondido y sin perspectiva visual, en un terreno que además suele servir de basurero.
El tema preocupa desde hace años a la Comisión de Patrimonio Departamental, que hace dos solicitó a su referente nacional su reubicación.
Ahora, las comisiones de patrimonio, tanto departamental como nacional, los dirigentes del Partido Colorado y la intendencia sanducera, coinciden en la necesidad de reubicar el monumento.
Las autoridades y los deudos del caudillo colorado quieren llevarlo a la plazoleta que divide en dos a la avenida que lleva el nombre del ex presidente, esquina Entre Ríos.
Sin embargo, el traslado es obstaculizado por los herederos del dueño del terreno donde está erigido actualmente. Ellos ya no residen en Paysandú pero reclaman la propiedad del monumento realizado por Eduardo Díaz Yepes y que fuera declarado monumento nacional en 1998. Quienes alegan ser sus dueños sostienen que el progenitor fue quien pagó la realización de la estatua.
En el intento por destrabar el conflicto y pocos días antes de culminar su mandato presidencial, Jorge Batlle decretó su expropiación y declaró "urgente" su toma de posesión.
El decreto de expropiación firmado por Jorge Batlle el 25 de febrero de 2005, a pocas horas de dejar su cargo, se basa en los informes de los servicios técnicos de la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación.
Según el documento, "corresponde que el Estado proceda a su expropiación con el fin de preservarla" y considera el acto de "utilidad pública por ser monumento histórico".
Impulsor y creador del proyecto para el reemplazamiento, Rubens Stagno, coordinador de la Red de Patrimonio Paysandú y ex integrante de la Comisión de Patrimonio Departamental, insiste en que el monumento a Batlle y Ordóñez le pertenece a toda la comunidad sanducera. "Es necesario reconsiderar la expropiación", dijo.
Basada en una exhaustiva documentación, Stagno afirma que la construcción fue producto del trabajo de una comisión que recolectó fondos en 1947.
En agosto de ese año el periodista Carlos Maggi escribió en el diario Acción —de filiación colorada—ponderando la decisión de hacer el monumento y de habérselo encargado a Díaz Yepes.