"La aceptación de la medida fue mínima" en todo el país, reconoció a EL PAÍS digital una fuente de la Secretaría de Prensa de la Federación Nacional de Sindicatos Policiales (Fenasip).
Montevideo fue el departamento que mejor respondió, aunque la fuente insistió con que "el acatamiento no tuvo andamiento por la situación económica que vive la Policía hoy".
Ayer, el Sindicato Policial de Montevideo convocó a un paro nacional de los 222 en rechazo al procesamiento con prisión (J.A.B.I.) por el "homicidio" de Washington Torres, de 41 años, en un tiroteo en el barrio Casavalle, la semana pasada. En el comunicado difundido reclaman "un juicio justo y con todas las garantías".
Se estima que en el país unos 22.000 policías realizan el servicio 222, por el que ganan entre $ 500 y $ 600 diarios. "Si se le saca ese ingreso al policía, después no tiene cómo recuperarlo", señaló la fuente, quien agregó que se trató de "una medida apresurada".
Los policías no tienen planteada otra medida de lucha; quedan a la espera de la apelación que presentará el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, sobre la que la fuente aseguró que hay "buena expectativa".
Por su parte, Jorge Molina, presidente de la Coordinadora Nacional de Sindicatos Policiales, gremio que hoy se unió a la Fenasip luego de cuatro meses de diferencias que mantuvieron a las dos agrupaciones distanciadas, señaló a EL PAÍS digital que apoyaron "moralmente" la convocatoria, pero afirmó: "Entendemos que es difícil que (los policías) acaten la medida porque la mayoría vive del 222".