Enfrentamiento en el Pit-Cnt tras el fracaso del acuerdo en la OIT

Interna sindical. A cuatro meses del congreso de la central obrera, comienzan a aflorar la puja por el liderazgo Castillo y Read polemizan sobre porqué cayó preacuerdo con empresarios

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Diego Ferreira

Las diferencias internas en el Pit-Cnt quedaron al desnudo ante la presentación de la queja empresarial en la OIT. Así, en el Secretariado de la central afloraron dos posturas opuestas que tienen como referentes a Juan Castillo y Richard Read.

La disputa sindical va in crescendo con las leyes de negociación colectiva para el sector privado y público como disparadores. El último capítulo de esta tensión sindical fue la presentación ayer de la queja de los sindicatos públicos en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), contra el gobierno uruguayo al que acusa de incumplir la citada ley.

Estas movidas no sólo están crispando las relaciones con empresarios y gobierno, también están revelando las diferencias en la interna del Pit-Cnt, a través de dos de sus principales referentes: el coordinador Juan Castillo (PCU) y el integrante del Secretariado Ejecutivo Richard Read (Articulación, corriente sindical moderada afín al gobierno).

La polémica se instaló tras el rechazo del Pit-Cnt al preacuerdo -entre empresarios, trabajadores y gobierno- alcanzado el jueves 9 en Ginebra, durante la Conferencia Anual de la OIT.

En diálogo con El País, Castillo calificó ayer como un "error" la decisión del Secretariado del Pit-Cnt de rechazar el preacuerdo, porque "la estrategia era evitar que se debatiera" en la conferencia de OIT el caso Uruguay.

"Si con ese objetivo veníamos y con el acta (de preacuerdo) lo concluíamos, la estrategia que se resuelve por parte del Secretariado es distinta a la que nos habíamos trazado. No sólo no logramos evitar colocar el caso Uruguay en la OIT sino que la resolución fue mucho más dura en sus contenidos que el preacuerdo logrado", explicó Castillo.

La caída del preacuerdo motivó que la Comisión de Normas de la OIT tratara la queja empresarial contra la ley de negociación colectiva, el viernes 10. Un día más tarde, se conoció el pronunciamiento de la OIT, en el que insta al gobierno a que tome "sin demora las medidas necesarias para preparar un proyecto de ley que refleje los comentarios de los órganos de control" referidos a la modificación de la norma en línea con el planteo empresarial.

Castillo adelantó sus conclusiones sobre la negociación fallida, en una carta enviada al Secretariado del Pit-Cnt. Allí detalla las gestiones realizadas y evalúa como un "error estratégico" el rechazo al documento, al considerar que con ello se terminó fortaleciendo la posición empresarial en contra de la ley de negociación colectiva.

Read matizó las palabras de Castillo: "Acá todos somos integrantes del Secretariado, no hay distinciones; aquí no hay presidente ni secretario general".

Agregó que si bien respeta a Castillo porque "es un compañero muy valioso", discrepó con su "interpretación" de la discusión. Read, secretario general de la Federación de la Bebida (FOEB), negó que el Secretariado del Pit-Cnt mandatara a sus enviados a Ginebra a evitar la presentación de la queja y criticó el "pésimo" procedimiento de negociar "a 13 mil kilómetros" de distancia.

Sobre los resultados de la negociación, Read opinó que fueron los trabajadores los que salieron fortalecidos y no los empresarios, ya que se evitó "un retaceo de los derechos contemplados en la ley".

El Secretariado del Pit-Cnt manifestó "diferencias" con dos puntos, basándose en ello para rechazar el texto del preacuerdo alcanzado en Ginebra.

Uno de los puntos refería a la cláusula de paz, que impedía la toma de medidas sindicales por aspectos incluidos en el contenido de los convenios. Las acciones gremiales quedaban restringidas a las que fijaran el Pit-Cnt o el sindicato de rama.

"No compartimos que nos limiten condiciones por ejemplo en los sindicatos de base de las federaciones", criticó Read.

En tanto, el preacuerdo establecía sobre la ultra-actividad, la caída de los beneficios del acuerdo ante un cambio de escenario económico.

Castillo negó que el documento pactado recortara derechos. "Ningún contenido del preacuerdo fortalecía o debilitaba lo que ya tenemos (...) La firma del acta sólo implicaba un compromiso político de las tres partes de discutir a nuestra vuelta a Montevideo", aclaró.

Al no ratificarse el preacuerdo, "aunque lo quiera pintar de otros colores, nuestra gestión fracasó", reconoció Castillo.

El desencuentro en torno al caso Uruguay estalló a menos de cuatro meses del Congreso del Pit-Cnt (el 8 y 9 de octubre), en el que la central obrera definirá a sus autoridades para los próximos dos años.

Según Castillo, la decisión estuvo afectada por la búsqueda de posicionamientos en la interna sindical de cara a esa instancia.

"En otro momento, casi con seguridad, la opinión que vertieron algunos compañeros del Secretariado hubiera sido distinta. Se están posicionando para un Congreso y tal vez hayan puesto la carreta delante de los bueyes", fustigó Castillo.

Y agregó: "Yo no valoro el peso de mi corriente antes que el peso de las demandas y los derechos de los trabajadores". Castillo no acusó directamente "a nadie" de esta actitud, pero criticó elípticamente a los dirigentes que "se opusieron tan vehementemente (al documento), cuando muchos de los convenios que hemos leído, que han firmado otros sindicatos y han mostrado como un triunfo, tienen cláusulas de paz con similares características de las que estaban en el preacuerdo".

Consultado sobre el peso del Congreso en la resolución del Secretariado, Read descartó una "especulación" a futuro.

"Miro el tema como dirigente sindical, y no me importa la especulación del Congreso. Además todos votaron divididos. También el PCU votó dividido, que después cambió la posición", comentó Read.

La resolución del Pit-Cnt contraria al preacuerdo fue aprobada por unanimidad, luego de una discusión previa en la que se marcaron matices sobre la conveniencia de aceptar la propuesta de acuerdo.

De hecho, Articulación (una de las corrientes mayoritarias en el Pit-Cnt) llegó dividida: el coordinador Fernando Pereira respaldó el documento gestionado por Castillo, mientras que Read se pronunció en contra. Luego votaron juntos.

Read minimizó sus diferencias con Pereira a este punto.

Castillo y Read sí coincidieron en que el incumplimiento de la negociación colectiva del sector público por parte del gobierno, provocó la presentación ayer de la queja de los funcionarios estatales ante la OIT.

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