Soriano HUMBERTO RAMÍREZ
Después de 200 años un grupo de vecinos encontró varias piezas que indicaron la ubicación exacta del pueblo El Espinillo, que dio lugar a la fundación de Dolores. Arqueólogos confirmaron el hallazgo.
Lo que se encontró son picadillos de lo que fue el antiguo pueblo, a decir de Antonio Lezama, el arqueólogo que confirmó el hallazgo. "Son manchones de ladrillos, de tejas, de vajillas, ya molidos por el arado. Por su distribución y características de materiales uno reconoce si son de la época, si conformaban un pueblo o no", dijo.
Las primeras piezas fueron descubiertas por un grupo de vecinos interesados en la preservación del acervo cultural, que se ocuparon de rescatar el patrimonio, ya sean edificios, monumentos y apoyar toda investigación histórica, y se ocupan del museo Lacán Guazú. El 12 de agosto de 2006 hicieron una búsqueda en la zona a partir de una serie de datos que habían recabado. Encontraron una cantidad de vestigios: ladrillos, tejas, cerámica, mayólica azul, clavos, aros de barril, cuchillos, partes de cucharas y cuellos de botellas de ginebra.
Unos meses después -según contó Carlos Ubillos, integrante del museo- el ministro de Educación y Cultura Jorge Brovetto visitó la zona y propuso llevar las piezas a la Facultad de Humanidades, a la cátedra de Antropología, para que sean analizadas.
Posteriormente Lezama visitó la zona junto a cuatro estudiantes. El 9 de junio pasado confirmó el hallazgo.
Se estima que el pueblo existió a mitad del siglo XVIII y en 1801 se trasladó para dar lugar a la ciudad de Dolores, la que ahora es la segunda más importante del departamento de Soriano después de Mercedes, la capital. Se cree que en el pueblo propiamente dicho vivían de manera permanente unas 15 o 20 familias.
Aún falta establecer el lugar donde estaba ubicada la capilla (que había sido construida en piedra) y un cementerio.
HISTORIA. Hasta ahora la ubicación de El Espinillo era un verdadero misterio. Se sabía de bautismos en una capilla del pueblo desde el año 1754, pero se supone que desde antes vivía un pequeño núcleo de personas allí.
En 1901, cuando se cumplen 100 años de la ciudad de Dolores, se lograron recoger más datos de pobladores sobre el lugar, pero sin mucha exactitud. En 1951, María Esperanza Hirschi, una investigadora doloreña, ante la solicitud de un liceo para que dicte una conferencia, viajó a Buenos Aires donde obtuvo documentos sobre la ciudad de Dolores.
En 2001, el escritor Roberto Sari Torres -también de Dolores- recibió unos documentos que lo motivaron a escribir dos libros: Dolores-Espinillos y Génesis de un pueblo.
Allí dice que el pueblo debería estar entre los arroyos Los Arenales y El Espinillo.
Finalmente se trabajó sobre unos mapas del archivo militar y del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, donde aparece uno que resulta fundamental para el descubrimiento.
Ahora, en el museo Lacán Guazú se acondicionará una sala especialmente para la exposición del hallazgo. Se denominará "Sala Colonial". Los responsables del mismo ya están preparando toda la cartelería, mapas, muestras de cerámicas enteras y trozos. Se hará con apoyo de estudiantes de la Facultad de Humanidades y del municipio.
Al rescate del barco de Gaboto
Antonio Lezama es el responsable del Programa de Arqueología Subacuática (PAS) que en este momento tiene sus ojos puestos en rescatar vestigios de un barco que se utilizó durante una expedición de Gaboto, en el año 1527, que estaría hundido en el río San Salvador, próximo a la ciudad de Dolores.
"Hay documentación de que quedó hundido en la desembocadura. Es nuestro interés particular, no hemos avanzado mucho, pero vamos a volver a buscarlo".
Si bien el arqueólogo se especializa en temas sub-acuáticos, hace unos años colaboró con un caso similar al de Dolores.
Fue en otro pueblo que se llamaba Las Víboras, que dio origen a Carmelo y Nueva Palmira.