Encarando a las drogas de frente

| La guía apunta al diálogo entre padres e hijos, y educadores y alumnos

Horacio Varoli

La droga te mata", "los jóvenes son los que más consumen", "las legales perjudican menos que las ilegales". Esas frases parten de mitos y afirmaciones comúnmente escuchadas cuando se habla del mundo de la droga, pero no necesariamente son verdaderas.

Bajo la consigna "Para que hablemos sobre drogas", Encare, una Ong especializada en el tema, publicó una guía para evitar consideraciones e interpretaciones apresuradas. "La guía no da grandes respuestas sino que permite que un joven, un padre o un educador, puedan adentrarse en el tema y genere una opinión propia. Simplemente, la guía pone sobre la mesa un montón de cuestiones con las que se puede acordar o discrepar", explicó el asistente social Roberto Gallinal, uno de los autores de la publicación.

Sin desmerecer el papel realizado por las campañas informativas sobre drogas, para la psicóloga Ana María Echeberría, también responsable de la publicación, es necesario contextualizar el problema para mejorar la prevención. "La información es un elemento, pero no el único. Es básico trabajar en la prevención integral buscando las causas del problema. Se debe responder la pregunta de porqué la gente precisa drogas para sentirse bien; qué cosas están pasando; en qué realidad vivimos que no se puede tolerar sin el consumo de una sustancia. Hay que trabajar desde una perspectiva más amplia".

La realidad de un joven que vive en Pocitos no es la misma que la de uno de una zona carenciada. "Los dos son jóvenes, pero nada más. No puedo aplicar la misma fórmula informativa con ambos porque la realidad de cada uno es distinta. Trabajar en prevención es contextualizar las prevenciones", agregó Gallinal.

En este sentido, la guía también apunta al diálogo entre padres e hijos, y educadores y alumnos. "La idea es que también los adultos adopten una posición menos alarmista sobre el tema, y más real. Además, no se trata sólo de orientar al padre para que hable con el hijo, sino apoyar el diálogo intergeneracional", señaló Echebarría.

Con un vocabulario sencillo, tratando la problemática de forma acorde a la realidad uruguaya, la guía propone capítulos que sirvan como disparadores para el diálogo: "Por qué hablar con nuestros hijos sobre las drogas aunque sean niños, "Algunas sugerencias para hablar con los niños", "El diálogo sobre drogas entre padres e hijos adolescentes," "¿Qué hacer si creemos que nuestro hijo abusa del alcohol?", entre otros. "Si el adulto habla desde los prejuicios y los tabúes, no hay diálogo, indicó Gallinal.

La publicación se distribuyó gratuitamente en escuelas y liceos, así como en Iname, Inju y algunos centros comunales de Montevideo.

CONSUMO. El alcohol, el tabaco, la marihuana y la cocaína son algunas de las principales sustancias que se consumen en Uruguay. Según la psicóloga Echeberría, esto se debe a una serie de factores que favorecen la demanda. "Es mentira que el único motivo para acercarse a las drogas es evadirse de un problema. También puede ser la búsqueda de placer o la curiosidad. Claro que hay que reconocer que estamos atravesando tiempos proclives para que la gente demande sustancias y pueda tolerar mejor las condiciones de vida. Se trata de gente que esta tensionada por situaciones sociales, familiares o individuales, y busca consumir para aliviarse".

Según Gallinal, la asociación directa de las drogas con los jóvenes no es real. "Los consumidores de drogas no solo son jóvenes. Generalmente el adulto queda excluido y se deposita el problema en un sector de la población. El gran número de adicciones se encuentra en los chalecos químicos: el alcohol, el tabaco y los psicofármacos. Lo que no quiere decir que no haya muchos jóvenes consumidores de drogas. Pero con otras significaciones".

En este sentido, destacó que el consumo es subjetivo, y que dependerá de las significaciones que la persona le otorgue. "Cada uno le pone un contenido distinto. Yo tomo cerveza para celebrar y vos para olvidar. Y así cada uno se va vinculando con las sustancias de formas diferentes".

La organización responsable de la publicación, Encare, se especializa en la problemática del uso de drogas entendida como un fenómeno que surge de contextos individuales, familiares y sociales. El nombre se complementa con un logotipo muy particular. Se trata de una brújula cuya flecha no apunta al norte, sino al sur. "Significa que estamos dando un encare de las cosas. Una interpretación entre todas las que puede haber sobre el tema", señala Gallinal.

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