GASTÓN PÉRGOLA
Dejar la ropa cerca de la estufa, acelerar el fuego con combustible líquido, sobrecargar "tomacorrientes" o no preocuparse por el mantenimiento de los aparatos de calefacción. El resultado: la muerte de 16 personas en incendios de hogares.
El frío polar, con temperaturas bajo cero, trajo aparejado en estas fechas una cantidad de tragedias ocasionadas por el fuego. Traducido en números, una persona cada cuatro días fue víctima de incendio en su hogar durante los meses de junio y julio. La mayoría de las víctimas falleció intoxicada por la inhalación del humo o asfixiada y no por quemaduras.
Los bomberos realizaron, entre el 1º de junio y 31 de julio de este año, un total de 527 intervenciones por accidentes en el hogar generados por artefactos o mecanismos de calefacción, según datos proporcionados a El País por la Dirección de Bomberos. En 26 de esas intervenciones se registró la totalidad de muertos y heridos (más de la mitad en Montevideo).
Pero además de los fallecidos, otras 30 personas resultaron heridas con quemaduras, principalmente, en manos, piernas, tórax y rostro. Las cifras son preocupantes, según afirman desde la dirección de Bomberos, y es un problema que se repite año tras año.
Por ejemplo, desde 2005 hasta la fecha (sólo en las temporadas de invierno) murieron al menos 65 personas. Pueden ser más, ya que algunos de los datos son parciales.
En 2006 hubo cinco muertes por estas causas (dos más que en 2005). A partir de 2007 el número de víctimas casi se triplicó, alcanzando a 14 personas fallecidas. En 2008 los fallecimientos fueron al menos 11 y en 2009 se registraron 16 muertes en incendios, igual cifra que este año, aunque la temporada de frío de 2010 no terminó.
CAUSAS. "La falta de mantenimiento de los artefactos de calefacción y de los ductos de chimeneas, gente que con la intención de acelerar el fuego arroja combustible líquido o personas que dejaron artefactos de calefacción portátil junto a mobiliario o ropa son las principales causas que originan la tragedia", resumió a El País el jefe de Relaciones Públicas de Bomberos, Carlos Nicola. Dormirse en la cama con el cigarro prendido fue la causa de una muerte ocurrida este año.
La particularidad, según comentó Nicola, es que los casos de incendio ocurrieron casi por igual en asentamientos como en áreas urbanizadas, o incluso en apartamentos de barrios residenciales, según el relevamiento. "Por supuesto que son más vulnerables las viviendas precarias, porque hasta usan un brasero adentro de la casa como método de calefacción. Pero los descuidos están en todos lados", aseguró.
En aumento
La cifra de muertes por incendios vinculados a la calefacción en hogares viene creciendo año a año en Uruguay; de los tres fallecidos que se registraron en 2005 a los 16 muertos en lo que va de esta temporada invernal.
En un gran porcentaje las muertes en estos casos se originan antes por la intoxicación, que por las quemaduras propias del fuego.
"Termina el frío y las estufas se guardan. Y el año que viene se vuelven a prender sin la menor tarea de mantenimiento, ni limpieza. Incluso tenemos muchos incendios que comienzan en los ductos de las estufas a leña porque no se limpian", aseguró Carlos Nicola, jefe de Relaciones Públicas de Bomberos.
La leña constituye la principal fuente de generación de energía de los hogares uruguayos, con más del 40% del total consumido, según datos de la Dirección Nacional de Energía y Tecnología Nuclear. Le siguen la electricidad y el supergás.