CERRO LARGO | NÉSTOR ARAÚJO
Cada 1.000 flores que plantan en las calles de Melo se roban 150: los funcionarios municipales deben reponer diariamente los plantines.
Cada día los funcionarios se encuentran con la desagradable sorpresa cuando van a iniciar sus labores: un agujero en la tierra en el lugar donde hasta el día anterior había, por ejemplo, una clavelina. Y otro. Decenas de agujeros.
El técnico forestal de la Intendencia de Cerro Largo, Gabriel Fagúndez, dijo que se debe reponer un 15% mensual de las 2.000 plantas que fueron colocadas en el cantero central de bulevar Mata, debido a los hurtos. Esta avenida tiene 18 cuadras de largo y en toda su extensión se pueden ver los colores lila y amarillo de las diferentes especies de plantas que la embellecen.
"La gente no cuida y no sólo roban los plantines con flores arrancándolas de raíz sino que en las plazas las pisotean", dijo Fagúndez.
"La verdad que nos molesta el hecho ya que hacemos un trabajo importante en las avenidas, en las plazas, pero hace falta el aporte de la gente, que colabore, es un trabajo que lleva mucho tiempo y dedicación", dijo el técnico, "primero a nivel de vivero y después de producción de las plantas en sus diferentes especies hasta el momento de mudarlas para los canteros de los espacios verdes de la ciudad", sostuvo.
"Detectamos una cantidad importante de robos, básicamente en las avenidas y bulevares: sólo en Mata, que lleva 2.000 plantines debemos replantar un 15% mensual y para ello debemos apelar a una permanente tarea de mantenimiento por parte de nuestras cuadrillas", agregó Fagúndez.
"Nuestra idea es embellecer las plazas de Melo y otras áreas verdes y nos encontramos que una vez que se efectúan las plantaciones, en las noches las roban", señaló.
ENTRE TODOS. Las autoridades convocan a los vecinos a que entre todos ayuden a cuidar. Piden que se denuncie a los serenos o a la Policía cuando sea detectada la presencia de personas robando plantas y flores. Las autoridades de la dirección forestal habían apelado a jóvenes que concurren al oratorio del "Centro Juvenil Los Picapiedras" de los padres salesianos, quienes además de colaborar voluntariamente con el embellecimiento de la ciudad se formaban en el trabajo que implica desde cultivar la planta hasta cosecharla, mudarla y luego trasplantarla a los canteros de las plazas y parques. "De esta forma vamos creando un ambiente de responsabilidad en nuevos jóvenes para que aprendan a cuidar", dijo Fagúndez.
La cifra
300 Son los plantines que deben reponer cada mes sólo en los canterios de las 18 cuadras de bulevar Mata, en la ciudad de Melo.