JUAN LACAZE | PEDRO CLAVIJO
El Papa Noel de Juan Lacaze ya comenzó a aprontar sus juguetes. El 20 de diciembre será la fiesta Por una sonrisa de los niños, y cada pequeño tendrá su regalo.
Es una fiesta que realiza desde hace once años y que recibió el reconocimiento del Ministerio de Turismo y Deportes, de la Intendencia de Colonia y distintas instituciones. El evento se desarrolla en el estadio Miguel Campomar de Juan Lacaze y tendrá lleno total, como es habitual.
José De Armas es el Papá Noel que viene realizando este encuentro, que surgió desde su ilusión de "niño pobre", a quien le costaba recibir regalos de Navidad.
El Papá Noel es un trabajador como cualquiera que vive en Juan Lacaze. Su actividad cotidiana es la de hacer montes, cortar leña y vender. Cada día, sale muy temprano. Trabaja intensamente y comercializa la leña por varias ciudades del departamento. "Siempre debemos estar en movimiento, porque es un trabajo de permanente andar", señaló, sin quejarse de la dureza de su labor.
De todos modos se hace tiempo para hacer los trámites ante empresas, buscar apoyos y arreglar juguetes. "Lleva trabajo, moverse, pero se reciben satisfacciones", dijo.
La idea comenzó a fines de los 80, cuando junto a su señora se propusieron regalar juguetes. El espíritu navideño, siempre rodeó la finca de Villa Pancha, donde la gran parafernalia de luces y movimiento hacía permanente el paso de los vecinos por el lugar. Ello coincidió con la declaración de Juan Lacaze Ciudad de la Nochebuena, que tenía en el corazón de los lacacinos un mensaje muy especial. "Fuimos juntando juguetes, arreglándolos y de a poco teníamos un montón", dijo José evocando sus comienzos.
Recordó la solidaridad de los niños que tenían juguetes, algunos rotos, y que los arrimaban para ser regalados a quienes lo necesitaban así, en la propia casa se fue armando un taller, donde José trabajaba hasta altas horas de la noche.
Después salió la primera entrega, donde entregó más de un millar de juguetes. Con ese antecedente al año siguiente fue más fácil y de a poco, las empresas e instituciones del Estado se fueron acercando. "En realidad pudimos llegar a concretar nuestro propósito", señaló José. Subrayó luego que en los sucesivos años fue organizando espectáculos de distinto tipo. "Es un día para los niños y todos se van con una sonrisa", dijo.
El año pasado organizó un desfile de bandas, con presentación de varios grupos de el país. La fiesta culminó en el estadio Miguel Campomar, donde entregó cuatro mil juguetes y panchos, refrescos y helados para todos. "Aquello fue estupendo", señaló.
Llegó este año y la idea se mantiene. José otra vez puso manos a la obra, para transformarse en papá Noel. Y ya trabaja hasta altas horas en su taller.