SEBASTIAN CABRERA
Sentados en una larga mesa y con rostros serios, los presidentes de veinte cámaras empresariales lanzaron una dura advertencia el 14 de diciembre pasado: que la ley de libertad sindical —en aquel entonces a punto de ser aprobada— afectaría la viabilidad de las empresas y atentaría contra la generación de puestos de trabajo. Los empresarios repitieron una y otra vez los males que provocaría la norma, que protege a los trabajadores en casos de despidos o discriminación por motivos sindicales. El polémico tema fue portada de todos los diarios y se discutió durante meses en comisiones cuatripartitas y en el Parlamento.
La ley, promulgada el pasado 2 de enero, ya lleva dos meses de vigencia. Sin embargo, hasta ahora los sindicatos casi no han recurrido a ella, a pesar de que sí ocuparon varios lugares de trabajo.
De hecho, la Justicia intervino ayer por primera vez en un caso relacionado con la ley de fueros sindicales: el propietario de una estación de servicio despidió a delegados gremiales en Tacuarembó y a la brevedad se definirá si los trabajadores son reintegrados (ver nota aparte). La Federación Uruguaya de Empleados de Comercio e Industria (Fueci) también presentó una denuncia penal hace pocos días por el despido de un funcionario de una empresa de limpieza que trabaja para la Intendencia de Montevideo.
Otros gremios han amenazado con recurrir a la Justicia aplicando esta ley, pero al final no lo hicieron. Es el caso del Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza Privada (Sintep), que ocupó durante varias semanas el colegio Nubarián y finalmente optó por negociar una salida con los propietarios del instituto.
Desde el Pit-Cnt se indica que, en realidad, los gremios han optado por aplicar medidas de lucha o recurrir a la negociación antes de ir a la Justicia y que los trabajadores deberán adaptarse a la nueva realidad que se presenta. Los empleadores advierten que es demasiado pronto para hacer balances, pero igual manejan todo tipo de teorías: desde que a los sindicatos les "falta información" sobre cómo aplicar la norma hasta que existe una "táctica" para no "darle la razón" a las advertencias empresariales.
CONSEJO. La recomendación del Pit-Cnt a los gremios ha sido que "hagan uso de todos los mecanismos previstos en la ley de fueros sindicales antes de tomar medidas de lucha", dijo a El País Jorge Mesa, integrante del Secretariado Ejecutivo y delegado sindical en la Junta Nacional de Empleo (Junae).
Mesa admitió que, en los hechos, algunos sindicatos igual "optaron" por ocupar o adoptar medidas de lucha en lugar de presentar una demanda judicial.
El dirigente también entiende que la sola existencia de la ley logró "reducir" la cantidad de casos de represión antisindical. Dijo que la norma es "innovadora" y ha sorprendido a muchos trabajadores: "la legislación uruguaya siempre dejó autorregularse a las partes. Es difícil cambiar la cultura, pasará tiempo antes de que sindicatos y empresas adecuen su funcionamiento a la existencia de la ley".
Milton Castellanos, integrante de la Mesa Representativa del Pit-Cnt, sostuvo que el proceso de "franca disminución" de la persecución sindical comenzó en marzo pasado con el "resurgimiento" de la negociación tripartita y una actitud "diferente" del Ministerio de Trabajo.
OPINIONES. La visión del vicepresidente de la Cámara de Industrias, Ruben Ordoqui, es que la mayoría de los integrantes de los gremios no conoce los procedimientos previstos por la norma.
"Sacaron una ley sin haberle dado cultura a los sindicatos. Carecen de información acerca de cómo se aplican los principios de la ley. Eso es responsabilidad de los dirigentes", advirtió.
El presidente de la Asociación Rural, Fernando Mattos, aclaró que es muy pronto para evaluar la aplicación de la ley y que "el tiempo dirá" si las cámaras empresariales estaban equivocadas.
Y esbozó una teoría: "Tal vez sea una táctica de los sindicatos. No usar de la ley para no dar la sensación de que la advertencia de las cámaras era seria. Esto recién empieza y la ley va a perdurar por muchos años, es un tema de largo aliento".
Por su parte, Julio Guevara —delegado de la Cámara de Comercio en los consejos de salarios— cree que todo pasa exclusivamente porque el verano es "un período de inactividad" y que "todos están de vacaciones". De todos modos, admitió que la ley sufrió algunas modificaciones a fines del año pasado, las cuales suavizaron su contenido. Es el caso de la eliminación de la retroactividad al 1º de marzo, que estaba en el proyecto original y no en el definitivo.
Estaciónde servicio
"Lo más relevante para el movimiento sindical es que aquí, en esta ciudad, se hace el primer juicio en aplicación de la ley de libertad sindical, aprobada en el Parlamento el 22 de diciembre", dijo ayer en Tacuarembó Marcelo Abdala, integrante del Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt.
Abdala explicó que el caso se originó a mediados de enero en una estación de servicio Esso en el centro de la ciudad, donde fueron separados del cargo varios operarios que habían sido electos dirigentes poco tiempo antes. La unión de trabajadores metalúrgicos presentó una acción legal por dos despidos antisindicales, ayer hubo una audiencia, y Abdala adelantó que la próxima semana se definirá si los trabajadores son reintegrados.