ANDRÉS LÓPEZ REILLY
En agosto se hará el llamado a licitación para la construcción de una torre, centro comercial y estacionamiento subterráneo en el ex Control de Arenal Grande. También se preparan los pliegos para la recuperación de la rambla del Buceo.
Ya están trabajando los grupos técnicos de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) para elaborar los pliegos de condiciones que regirán los llamados a licitación pública para la concreción del Proyecto Urbano del Cordón (ex Control de Arenal Grande) y el rediseño de la zona costera del Buceo comprendida entre el Yacht Club y el parador Kibón.
El Proyecto Urbano Cordón está focalizado en el predio donde se encontraba la antigua terminal de ómnibus, un área rodeada por importantes instituciones públicas y privadas como el Banco de Previsión Social, el Banco Hipotecario, la Dirección General Impositiva, el Casmu y la Asociación Cristiana de Jóvenes.
"Una vez que estén los pliegos tienen que ser aprobados por la Junta, pero pienso que estaremos en condición de hacer el llamado a licitación en el correr del mes próximo", dijo a El País el director de Recursos Financieros de la IMM, Luis Polakof.
Desde hace meses la situación del ex Control de Arenal Grande preocupa a las autoridades. El edificio y sobre todo su techo se encuentran en un estado avanzado de deterioro. En el Paseo de los Techitos Verdes y la Feria del Control hay unos 500 feriantes.
Según establece un informe de la Junta Local N°2, realizado por el arquitecto asesor Alejandro Viñas, existe riesgo de caída de partes de la estructura.
El informe indica que "en condiciones climáticas adversas de fuertes vientos, puede ocurrir el desprendimiento de alguna chapa con el consiguiente peligro hacia la vía pública y hacia los puestos de venta que se ubican en parte debajo del techo".
También hay posibilidad de caída de piezas de concreto. "Otra situación de riesgo se constata en la posible caída de trozos de revoque u hormigón de los desprendimientos del fondo de las vigas, en particular de la ubicada contra el pasaje peatonal por Arenal Grande", detalla el arquitecto.
PROYECTO. La intendencia pretende construir un edificio con una altura "similar a la del BPS", dijo Polakof, con la idea de que se instalen allí principalmente oficinas. En la parte baja, se colocarán unos 220 locales comerciales y se construirá un gran estacionamiento subterráneo, con lo cual se pretende descomprimir el tránsito en la zona, generado por la gran cantidad de instituciones que allí coexisten.
"Se va a estar trabajando en un predio de unos 4.000 metros cuadrados y se dejaría un espacio libre de unos 3.200 metros cuadrados para una plaza y espacios públicos", informó Polakof.
"Queremos dar condiciones más dignas a la labor de los comerciantes instalados en el espacio público a través de un lugar proyectado para ese fin", añadió el jerarca municipal.
En cuanto al estacionamiento, sería la segunda obra de estas características que asumiría la ciudad de Montevideo en muy poco tiempo.
El Proyecto Reconquista, cuya licitación se encuentra abierta, prevé la construcción de un estacionamiento subterráneo con capacidad para 250 vehículos livianos en la zona de Plaza España, en el límite de la Ciudad Vieja con la "Ciudad Nueva".
RAMBLA DE BUCEO. En el caso de la zona costera del Buceo, los proyectos serán para la instalación de instituciones recreativas, comerciales, gastronómicas y culturales. Entre otras cosas, la comuna pretende derribar el viejo parador Kibón (ver nota aparte). "La reforma del puertito del Buceo quedará para una segunda etapa. En eso está trabajando el Ministerio de Transporte y Obras Públicas", concluyó Polakof.
El histórico "Kibón" con los días contados
Uno de los locales emblemáticos de la rambla que desaparecerá será el parador Kibón, con cuyo concesionario la comuna mantiene un juicio de desalojo.
En febrero de este año, la Intendencia intimó al concesionario a entregar la llave en el plazo de 30 días por falta de pago. Entonces, la resolución encomendaba el inicio de "acciones judiciales correspondientes de desalojo de ocupante precario y cobro de pesos (adeudados)", para el caso que no entregara el inmueble a la administración. Según la resolución, existían sumas pendientes de cobro relativas al contrato firmado el 14 de octubre de 1998.
En octubre de 2005 se autorizó una prórroga en la concesión, estableciéndose que el permiso tenía carácter de precario y revocable, en tanto se hacía el nuevo llamado a licitación pública para la explotación hasta el 31 de enero de 2006.
Polakof advirtió que si el actual concesionario lo desea, "puede participar de la licitación".