Las 24 cámaras empresariales del país se reunieron en la mañana para continuar analizando la ley de Negociación Colectiva y estudiar los próximos pasos a seguir para evitar que dicho proyecto se apruebe. Diego Balestra, presidente de la Cámara de Industria, dijo a EL PAÍS digital que la propuesta legislativa abre las puertas a la "imprevisibilidad".
Las cámaras acordaron como medida continuar dándole la mayor difusión posible a sus reclamos, insistiendo entre los parlamentarios que como representantes de todos los sectores de la población deben entender que la mitad del sector que se va a ver afectado por esta nueva ley está en descuerdo con ella porque la misma sólo regulará a una de las partes. "Se trata de un tema donde deben buscarse los máximos consensos porque es un contrato entre dos partes: una que genera los puestos de trabajo y la otra que trabaja", subrayó el empresario.
Mediante este proyecto de ley, Uruguay pasará de un sistema desregularizado en cuanto a las relaciones laborales a uno regulado, pero que reglamenta solamente a los empresarios. Según Balestra, esto afectará la "previsibilidad" que existe en el actual sistema, "donde tanto uno sector como otro sabe a qué atenerse y cuáles son las reglas de juego".
El empresario sostuvo que las cámaras entienden que si se regula un sector, hay que regular al otro también, ya que sino se estaría rompiendo "el sistema armónico, global, íntegro y previsible, donde todo estaba desregulado". "Si se desea cambiar las reglas de juego debe mantener la armonía del sistema", agregó. En este sentido, sostuvo que es necesario regular también a los trabajadores (el derecho de huelga y los sindicatos) de manera tal que el régimen "sea tan previsible cuando está regulado, como cuando está desregulado".
Si se regula todo el sector entonces habrá mucho más previsibilidad y cada uno sabrá a qué atenerse y cuáles son las reglas de juego. "Es un problema de equidad y de justicia; el sistema debe ser orgánico, único y equilibrado" manifestó el presidente de la Cámara de Industria, quien adelantó que hasta ahora nadie les explicó lo bueno de regular sólo un sector.
En este sentido, Balestra sugirió hacer un planteo inverso: qué pasaría si se intentara regular al sector trabajador y no a los empresarios. Quizás de esta manera se dan cuenta que la propuesta no tiene "andeamiento", indicó.
"Los parlamentarios tienen que entender que se trata de un mal sistema y una mala ley porque está absolutamente desbalanceada", además de que se está avasallando el derecho de los empresarios y de 240 mil empresas que existen en el país y generan más de un millón de puestos de trabajo", expresó el presidente de la Cámara de Industria.
El empresario señaló que además no resulta serio tratar un tema de esta "magnitud" en plena campaña electoral y negó las versiones de prensa que manejaban un eventual paro empresarial si la ley se aprobaba.
"La posición de los empresarios sobre el paro es que el costo que tiene es una pérdida que el país no se merece, por lo tanto nosotros nunca vamos a plantear una situación de esa magnitud, no se nos pasa por la mente", recalcó.
MUJICA. Hace más de un mes cuando las cámaras empresariales se reunieron con el aquel entonces precandidato oficialista José Mujica, éste les dijo que sus planteos eran "atendibles" y que se comprometía a realizar las gestiones necesarias.
Consultado sobre si habían mantenido algún otro contacto después de ese encuentro, Balestra expresó que Mujica se comprometió a llamarlos cuando tuviera alguna novedad. "Se ve que no ha tenido nada importante para comunicarnos, nosotros estamos a la espera".
En el caso de no recibir ninguna noticia por parte del ahora candidato, las cámaras continuaran tratando de su punto de vista.