El "viraje" oficial en política de seguridad

| El ex ministro José Díaz defiende su gestión y dice que no fue de "mano blanda"

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El País

Sebastián Cabrera

De la humanización carcelaria a la ley de procedimiento policial hay un largo trecho. La política de seguridad ha virado y, lejos del discurso casi utópico de Díaz, Tourné se ha posicionado como una ministra firme, decidida a combatir la delincuencia.

La seguridad -junto al empleo, una de las principales preocupaciones de los uruguayos- es uno de los temas cantados para la próxima campaña electoral. Y, aunque la izquierda ha empezado a perder su inocencia en este asunto, en varios sectores políticos todavía genera urticaria hablar de la Policía como el cuerpo represor del Estado y de la necesidad de poner mano firme para frenar la delincuencia.

El mejor ejemplo es que las diferencias internas en el Frente provocaron un trámite parlamentario de casi dos años para el código de procedimiento policial: demasiado tiempo si se tiene en cuenta que la ley ha sido pedida a gritos por el Ministerio del Interior. Luego de una negociación con la oposición, el proyecto finalmente será votado el martes con cambios que toman en cuenta las críticas de organizaciones civiles y del Colegio de Abogados.

Esos cambios no cayeron nada bien en el Ministerio del Interior. Para el ex viceministro Juan Faroppa, uno de los redactores del texto, los cambios pueden generar "una norma vacía" (ver entrevista).

La ley da un marco jurídico, establece qué pueden hacer los policías y qué no, y legitima acciones que hoy ya se llevan adelante. A fines de 2006, el proyecto fue votado sin cambios en el Senado. Luego los diputados se tomaron un año y le hicieron cambios de redacción.

El proyecto debió volver al Senado, donde legisladores del MPP, del Partido Comunista, Nuevo Espacio y la Vertiente Artiguista plantearon cambios, atendiendo las observaciones. El tema dividió a la bancada y quedó en el freezer medio año más. El propio senador socialista Reinaldo Gargano hizo hincapié en la inconstitucionalidad de algunos artículos.

La versión final que se votará el martes no incluye el polémico artículo 136, redactado por el ex senador socialista José Korzeniak, que autorizaba a la Policía a allanar a cualquier hora un hogar, sin orden previa y sólo en casos de "extrema necesidad".

En las próximas semanas el Frente también dará marcha atrás en otro tema vinculado a la seguridad: los diputados modificarán el proyecto que reforma el Código de la Niñez y la Adolescencia, reinstalando el artículo que penaliza la tentativa de delitos "gravísimos" para los menores.

DISCURSOS. Cuando se pregunta por el cambio en la estrategia para combatir la inseguridad (o la sensación de inseguridad), lo primero que se afirma en el gobierno es que la ley policial fue elaborada y enviada al Parlamento durante la gestión de José Díaz.

Pero lo cierto es que el discurso de Tourné es bien distinto al de su antecesor: no ha tenido empacho en admitir que la gente tiene miedo, que ese miedo es real y que la Policía precisa ciertas "prerrogativas" para actuar.

Tourné -secundada por un policía y no por un civil, como en la era Díaz- pertenece al ala renovadora del Partido Socialista y Díaz, en cambio, es de la vieja escuela socialista.

Para Jorge Pan, presidente de Ielsur (organización que se dedica a la promoción de los derechos humanos), hay un cambio "evidente" en el discurso oficial. "La política de Díaz apuntaba a que la cárcel no debe ser un depósito de seres humanos. Y el descongestionamiento carcelario no era a la buena de Dios. La ministra Tourné tiene otra postura que quizás condice más con lo que se dice en la calle. Pero la saturación carcelaria no da resultados. En el actual sistema no se reeduca a nadie", criticó Pan.

"Díaz debe ser el ministro que más veces concurrió al Parlamento y las críticas a Tourné de la oposición son mucho menores. No sé si esta visión nueva será más provechosa", reflexionó el abogado.

Tourné se ríe cuando le dicen que su gestión es de mano dura. "La ley esa que tanto problema concitó se elaboró en 2005 y 2006, es de la misma época que la ley de humanización. Por lo tanto, no veo que exista ese viraje. Me parece un poco fantasioso", dijo la ministra a El País.

Y celebró que, aún con recortes, se termine votando la ley policial por unanimidad: "Es un gran respaldo, como instrumento para la Policía. Me parece excelente que todo el sistema político la respalde". Para la ministra, esta ley "ordena algo que ya se estaba haciendo y que tenía discrecionalidad", al no existir un "marco de referencia".

CAMINO. Una de las primeras medidas que tomaron Díaz y Faroppa al asumir, y que de alguna manera marcó la línea a seguir, fue la derogación del decreto 690/980, conocido popularmente como "decreto de las razzias", que permitía a la Policía efectuar detenciones "en averiguación". Y luego derogaron el decreto que habilitaba a la Policía a desocupar lugares de trabajo, algo que el ministro del ramo, Eduardo Bonomi, admitió como un error.

Faroppa dice hoy que "no fue una gestión blanda ni pusilánime". Y justifica: "Era la primera vez en la historia del país que la izquierda llegaba al gobierno. Había que entrar a un territorio absolutamente desconocido. Siempre digo que fue como el desembarco de Normandía".

Díaz y Faroppa afirman que la mayoría de las iniciativas que hoy lleva adelante Tourné arrancaron en su gestión. "El problema de la seguridad es muy serio, genera mucha angustia en la gente, como para manejarlo en términos de una política más blanda y otra menos blanda", opinó Faroppa.

El ex funcionario entiende que si el sistema político transmite "que esto no se resuelve con recetas mágicas ni de un día para el otro", la gente podrá vivir con menos temor: "Tampoco eso significa que vamos a sentarnos debajo del árbol a esperar a tener un país más justo para que la gente se sienta más segura".

Desde su casa, Díaz también se defiende: "Se nos atribuyó mano blanda en materia de administración del orden y la seguridad pública. Pero fue todo campaña espuria, ajena a la verdad. Siempre se actuó con firmeza, con respeto a la ley y los derechos humanos. Jamás se actuó con blandura. No con espíritu autoritario, pero sí con autoridad".

Para Díaz, la ley de procedimiento policial intenta conjugar la eficiencia "con el más riguroso respeto por los derechos humanos". Díaz cree que es lógico que el proyecto "tenga algún problema" (se refiere al tema de los allanamientos y la identificación en vía pública) y que por eso el Parlamento "hace muy bien" en corregirlo.

Frases de ayer y de hoy

José Díaz

"La legislación de rigor punitivo dio como resultado empeorar la situación de seguridad pública. Esa estrategia de demagogia penal no sirvió más que para empeorar la situación, no sólo de las cárceles sino también de la seguridad. Mejorando la política penitenciaria también vamos a mejorar la política de seguridad pública".

"Una cosa es la sensación de inseguridad y otra la inseguridad real, objetiva, medible por el observatorio. Nunca negué la existencia de la inseguridad subjetiva".

"Es imprescindible entender que la privación de libertad debe ser el último recurso del Estado y no el único recurso del Estado, como era hasta ahora. No es cuestión de detener al boleo, sino de detener con pruebas que permitan al juez procesar".

Daisy Tourné

"La gente tiene derecho a trabajar y vivir segura (…) Yo soy dura con el delito y empecé a pedir: cerremos bocas de expendio de pasta base, patrullemos más las calles. Ninguna persona de izquierda puede decir lo que se decía hace años: solucionemos los problemas sociales y se acabarán la violencia y el delito. Eso es ganso".

"Me parece superficial el debate entre la sensación térmica y la realidad. El miedo que la gente siente es real y hay que atenderlo. Otra cosa es que ese miedo tenga un correlato con lo que vive".

"Si yo me paro acá en la esquina y hablo de tolerancia cero, me aplaude un pueblo. Pero tampoco podemos caer en eso. Entre otras cosas porque la gente pide esa respuesta, pero después nadie se la banca. La gente tiene esas cosas ambivalentes".

Una copia del código por policía

La ley de procedimiento policial obliga al Ministerio del Interior a capacitar a todos los policías. Pero el Ministerio irá más allá y, una idea que hace pocos días fue manejada por el senador Rafael Michelini, podría concretarse: que cada policía tenga el código en su bolsillo. "Me encantaría que fuera así", dijo a El País la ministra Daisy Tourné. "Lo estuvimos manejando y vamos a buscar los mecanismos de financiación. Tenemos 27.000 efectivos y habría que hacer 27.000 ejemplares. Primero los policías deben pasar por la formación y eso se hará por etapas. Pero desde luego sería una muy buena idea que cada uno tuviera un ejemplar del código en su bolsillo", explicó. Además, habrá una campaña de información pública.

Procedimiento

REPRESIÓN.

El policía puede ejercer fuerza legítima cuando hay violencia contra la Policía. Se prohiben las torturas, tratos crueles, o degradantes.

TESTIGOS.

La Policía debe proteger a víctimas y testigos de delitos, y a cualquier persona que brinde información.

SOSPECHOSO

Se faculta a la Policía a requerir la identificación de sospechosos mediante documento. Si se niega, la persona podrá ser detenida.

DETENIDOS.

Hay obligación de prestar asistencia si la persona está herida. Se eliminó de la ley la posibilidad de incomunicar testigos y víctimas.

EL HOGAR.

Debe ser con orden judicial y en horas de la noche con consentimiento del jefe de hogar. Se quitó de la ley el artículo que permite excepciones: el "ingreso a morada en casos de extrema necesidad".

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