El gobierno, a través de su canciller Reinaldo Gargano, sentenció que el laudo del Tribunal Arbitral Ad Hoc del Mercosur fue muy favorable. Gargano reconoció que, si bien el dictamen no establece obligaciones o fija reparaciones por los cortes de ruta que afectaron al país durante 72 días en forma ininterrumpida, la decisión tiene "una fuerza moral y política" que Argentina deberá acatar.
Según lo que indicó ayer Gargano, ahora el presidente Tabaré Vázquez deberá resolver ante qué órgano jurisdiccional Uruguay planteará demanda por daños económicos, globalmente estimados en 400 millones de dólares.
A nivel privado varios empresarios se preparan para hacer reclamaciones de este tenor (ver nota aparte).
Por lo pronto, ayer el gobierno computó como una nueva victoria ante los estrados internacionales este nuevo fallo.
Hasta unos pocos minutos antes de que Gargano recibiera a los medios de comunicación en el sexto piso de la Cancillería estuvo reunido con una delegación de la empresa Botnia, encabezada por el ingeniero Carlos Faroppa. Al ser consultado sobre la razón de esta reunión, Gargano señaló que simplemente fue un encuentro de cortesía, puesto que las autoridades de la empresa deseaban "presentarse" personalmente ante el ministro.
FAVORABLE. "Para un lector atento del fallo es evidente que está condenando la actitud (de Argentina)", señaló Gargano para agregar de inmediato que por esa razón "el gobierno está satisfecho" con el mismo.
Gargano destacó los tres puntos que, a su juicio, convierten el laudo en netamente favorable a la posición uruguaya: la competencia del tribunal (que fue en su momento impugnada por Argentina); "la ausencia de las debidas diligencias" por parte de Argentina para impedir los cortes, y el hecho de que esta posición "no es compatible con el compromiso asumido por los Estados Partes".
En cambio el canciller fue cauto al referirse a la demanda uruguaya no contemplada en el fallo y que se vincula con la posibilidad de nuevos cortes.
En tal sentido el Tribunal Ad Hoc entendió que "no resulta procedente" que tome acciones "sobre conductas futuras de la Parte Reclamada (Argentina)". Al ser consultado sobre este aspecto de la decisión arbitral, Gargano sonrió y dijo: "Yo tengo la esperanza de que no haya nuevos cortes".
En la misma línea el ministro explicó que, pese a entender como favorable la decisión, el gobierno no adoptaría posiciones "triunfalistas".
"Cuando se dictaminó en La Haya que no había lugar a medidas cautelares, no tuvimos actitudes triunfalistas, tampoco las tendremos ahora", señaló Gargano. De todas formas el canciller se mostró confiado en la fuerza que tendrá la decisión del Tribunal para que, de reeditarse el bloqueo, el gobierno argentino tome los recaudos necesarios.
"Un fallo de esta naturaleza tiene un poder moral y político muy grande", argumentó.
DAÑOS. En la demanda Uruguay se reservó el derecho de presentar reclamos por los perjuicios económicos causados por el bloqueo. Poco antes de las audiencias en la Corte Internacional de Justicia, en el gobierno se había analizado la posibilidad de presentar una contrademanda, aunque luego lo descartó.
"La decisión de adoptar un reclamo es una determinación que tiene que adoptar el Presidente de la República", se limitó a comentar Gargano.
De todas formas, el canciller señaló que recién hoy comentaría con el presidente Vázquez lo relativo al fallo durante la reunión que mantendrá con el gabinete en la residencia de la avenida Suárez. Si bien la reunión fue convocada para comenzar a analizar con los ministros la reforma del Estado, Gargano indicó que conocería la valoración del mandatario en torno al tema.
Desde un principio el gobierno uruguayo manejó que el monto global de las pérdidas ocasionadas por los cortes superarían los 400 millones de dólares. Este dato, incluso, fue manejado durante los alegatos presentados por Uruguay en La Haya.
Botnia con Gargano
Hasta unos minutos antes de recibir a los medios de comunicación, el canciller Reinaldo Gargano estuvo reunido con representantes de la empresa Botnia. Según indicó luego, la delegación encabezada por el ingeniero Carlos Faroppa fue a entrevistarse con él "para presentarse". Gargano admitió que en la conversación habían hecho referencia al reciente fallo, "que ellos ya conocían", señaló el ministro. Tanto Faroppa como los otros ejecutivos, se retiraron de Cancillería sin hacer declaraciones.