MAURICIO RODRIGUEZ
Se mueven lejos de las luces del escenario y casi nunca reciben los aplausos pero, muchas veces, de su invisible trabajo de hormiga depende el éxito de una propuesta artística. Para varios músicos, su aporte es tan importante como el de cualquier integrante de la banda. Son los productores artísticos y discográficos, a los que el creciente profesionalismo de los creadores uruguayos los ha convertido en una pieza indispensable en la difusión de un disco o el armado de un espectáculo.
ORGANIZACION. "Producir es todo lo que hay que hacer previo, durante y después de un show, para que ese show exista y para que la gente se entere. Abarca desde elegir la fecha hasta fijar precios, hacer campañas, conseguir sponsors, la seguridad y los trámites legales", dice Verónica Piana, de 26 años e integrante de Majareta Producciones. Majareta existe desde hace siete años y funciona con tres personas estables aunque, como todas las productoras, contrata a un "ejército" de colaboradores cuando se arma un show.
Son los soportes de Jorge Drexler, Bajo Fondo, Snake, Omar (un dúo de DJ’s) y también trabajan con las bandas argentinas Arbol, La Zurda y Bersuit, a quienes le organizaron el reciente recital en la Estación Central de AFE. "Acá somos muy profesionales e incluso estamos mejor que otros países. Hay productoras extranjeras que son un desastre; tienen más herramientas pero no siempre son profesionales. Nosotros lo somos y por eso muchas veces nos contacta gente de afuera", señala Piana. Para ella, los puntos altos alcanzados por la productora (en emoción y en organización) fueron los recitales de los Fabulosos Cadillacs junto a la Vela Puerca en 2000, los de Jorge Drexler en 2003 y el último de la Bersuit. Según Piana, para que las cosas salgan bien, una buena relación con el artista es fundamental.
Federico Marinari, de Obligado Records, coincide con ella. "Un buen productor artístico tiene que tener onda con el artista. Hablar con él y hacerlo sentir cómodo", señala. Obligado Records nació hace siete años y maneja una amplia gama de intérpretes (desde Tabaré Cardozo hasta Bola 8). La estrategia del sello es combinar recitales con el lanzamiento de algún disco. Marinari reconoce que los tres integrantes estables de Obligado no pueden vivir sólo de la producción, y desarrollan actividades paralelas, aunque vinculadas a lo artístico. "El mayor problema que tenemos como productora es que en Uruguay somos muy pocos. Eso lleva a que muchas veces no se cubran costos porque no hay consumidores", dijo el productor. Pero, por el contrario, señala que esta situación también tiene sus compensaciones: "como la satisfacción de ver la ascendente carrera de Tabaré Cardozo o el video del grupo Chocolate que fue difundido en MTV".
DIFICULTADES. Beto García tiene 29 años. Empezó tocando en una banda de metal hace 10 años y después difundió artistas argentinos de hard rock y punk. Hace seis años creó Koala Records. Su primer desafío como productor fue un disco de Los Traidores. Después trabajó con Sórdromo, Elefante y Chopper. Le resulta difícil establecer cuáles de los proyectos de la discográfica han sido los destacados pero, siendo fanático de Buitres, reconoce que trabajar con ellos le resultó una experiencia increíble. "También es emocionante ver la evolución de Bufón o el desarrollo que ha alcanzado la Trotsky, en gran medida gracias a la producción artística que Jaime Roos hizo con la banda", destaca el productor. Para él, la libertad del artista es la clave para que los proyectos se desarrollen. Y encuentra que el mayor escollo para producir está en la fuerte carga impositiva y en la idiosincrasia de los uruguayos. "Acá no se entiende que un CD es un soporte de cultura. No es lo mismo un disco, que un libro o un televisor. Hoy en día el rock es generador de cultura. Hay una nueva generación de pibes que va a recitales, se copa, gusta y consume música uruguaya", concluye García.
Con ese mismo espíritu de apostar a lo nacional, en el año 2000 nació Bizarro Records, buscando trabajar en producciones con artistas locales. Hoy en día son el soporte de más de 20 bandas, como No Te Va Gustar, La Teja Pride, Sórdromo, Laura Canoura, Cursi, Jorge Nasser, La Saga, Lapso, Astroboy, entre otras. "La idea es que, luego de la inversión inicial, las producciones se vayan financiando unas a otras, es decir, las del 2000 financian las del 2001, las del 2001 las del año siguiente, etc.", dice Andrés Sanabria. Para él, a veces se puede vivir de producir, "pero ganar plata, pocas veces".
Para Philippe Pinet, organizador del Jazz Tour, el mayor obstáculo pasa por la falta de apoyo de sponsors, intendencias, medios, embajadas e institutos culturales. Empujado por su pasión por el jazz, Pinet organiza el Jazz Tour desde hace cinco años, trayendo artistas de todo el mundo que pasan por giras regionales o que vienen exclusivamente a Uruguay. "Para mi hacer esto es una satisfacción, porque comparto muy buenos momentos con los artistas. Producir es ofrecer calidad al artista y al espectador, y que un buen productor debe tener paciencia para armar el rompecabezas", afirma Pinet.
AFE se convertiría en Centro Cultural
"Quico" Ferrés, que cada diciembre organiza La "Fiesta Final" en las canteras del Parque Rodó, está hoy al frente de "El abrazo", una productora que nació como "efecto colateral".
"Nos dedicamos a crear experiencias colectivas", dice Ferrés. Para confirmarlo, adelanta un ambicioso proyecto que, a partir de mediados de junio, llevará a "El abrazo" a debutar en Primera: convertir a la Estación Central de AFE en un Centro Cultural. "Vamos a instalar 10 boliches, 2 discotecas, museos, galerías, salas de conferencias, talleres de danza, cine, fotografías, teatro, etc. La idea es unir energía, porque cuando hay crisis se buscan respuestas y eso se refleja en el arte y la cultura", sostiene Ferrés.
Reconoce que en Uruguay lo económico es la espada de Damocles de todo proyecto, pero confía en su iniciativa. "La estrategia es que se entienda que esto es de todos", agrega el productor, quien adelanta que, además, se está trabajando en la creación de un Fondo de Cultura Nacional y que se entregará un proyecto cultural al nuevo gobierno que asuma en 2005.